¿No tienes claro si puedes conducir con una baja laboral? Es normal, porque no hay una respuesta unánime, sino que depende del motivo de la baja y de si esa condición altera de alguna manera tus capacidades para conducir. Por ejemplo, hay ciertos fármacos que son incompatibles con la conducción, igual que algunas dolencias físicas e incluso problemas de salud mental.
Lo explica Estefanía, abogada laboralista: «El problema no es la baja, es si estás en condiciones de conducir«. Es decir, la baja médica no prohíbe conducir de forma automática, así que como mínimo vas a tener que confirmarlo con tu médico.
2Las enfermedades que son incompatibles con la conducción
La ansiedad, la cervicalgia o la lumbalgia son algunos de los principales motivos de baja laboral en España, y están más relacionados con la conducción de lo que a priori parece.
- Ansiedad: el problema son sus efectos, como la dificultad para concentrarse, las reacciones desmedidas o los bloqueos. Y a esto hay que sumarle la medicación, pues suelen ser ansiolíticos o antidepresivos que advierten en el prospecto del riesgo que supone conducir. Un psicólogo o psiquiatra te dirá si puedes o no conducir, según tus circunstancias personales y el tipo fármaco.
- Cervicalgia: ocurre normalmente después de un latigazo cervical. Aunque creas que nada te impide conducir, el hecho de no poder mover el cuello ya es totalmente incompatible. Básicamente, porque pierdes movilidad al incorporarte a una vía o controlar los ángulos muertos. Que el dolor sea soportable o que lo trates con antiinflamatorios tampoco es justificación, pues esa falta de movilidad es peligrosa para conducir, incluso en trayectos cortos.
- Lumbalgia: exactamente igual que en el caso anterior. Con esta dolencia, es complicado mantener la misma postura durante un tiempo prolongado, incluso reaccionar rápido o pisar el freno de forma brusca. Además, los médicos suelen recetar relajantes musculares o analgésicos potentes que reducen la atención o los reflejos.
¿Entonces? No hay una regla universal, y será un médico quien tenga la última palabra. Para saber si puedes conducir o no con una baja laboral, un profesional deberá considerar si la patología y el tratamiento interfieren de alguna manera en la conducción.








