Cada invierno, la nieve vuelve a poner a prueba a miles de conductores en España. Basta con que una borrasca descargue con fuerza en una carretera de montaña o en un puerto para que aparezcan los mismos problemas de siempre: coches cruzados, retenciones interminables y conductores que descubren demasiado tarde que no llevan cadenas o que no saben colocarlas. Y es que, aunque muchos las compran “por si acaso”, la realidad es que pocas veces se prueban antes de necesitarlas de verdad.
Por suerte, hoy en día no hace falta gastarse una fortuna ni ser un experto para llevar unas buenas cadenas en el maletero. Existen modelos homologados, eficaces y, sobre todo, fáciles de montar, incluso con frío y nieve, por menos de 50 euros. Elegir bien no solo te puede ahorrar tiempo y nervios, sino también una multa o quedarte tirado en el peor momento.
3Las de malla metálica: equilibrio entre comodidad y agarre
Las cadenas de malla metálica representan un interesante punto intermedio. Combinan una estructura metálica más flexible con un diseño que cubre mejor la banda de rodadura, lo que se traduce en un montaje algo más sencillo que las cadenas tradicionales y un rodar más suave.
Este tipo de cadenas suele destacar por reducir vibraciones y ruidos, algo muy de agradecer cuando hay que circular varios kilómetros con ellas puestas. En el rango de menos de 50 euros se pueden encontrar modelos homologados, resistentes y relativamente fáciles de colocar, siempre que se sigan las instrucciones. Son una buena opción para quien quiere algo más cómodo sin renunciar al agarre del metal.







