Cada invierno, la nieve vuelve a poner a prueba a miles de conductores en España. Basta con que una borrasca descargue con fuerza en una carretera de montaña o en un puerto para que aparezcan los mismos problemas de siempre: coches cruzados, retenciones interminables y conductores que descubren demasiado tarde que no llevan cadenas o que no saben colocarlas. Y es que, aunque muchos las compran “por si acaso”, la realidad es que pocas veces se prueban antes de necesitarlas de verdad.
Por suerte, hoy en día no hace falta gastarse una fortuna ni ser un experto para llevar unas buenas cadenas en el maletero. Existen modelos homologados, eficaces y, sobre todo, fáciles de montar, incluso con frío y nieve, por menos de 50 euros. Elegir bien no solo te puede ahorrar tiempo y nervios, sino también una multa o quedarte tirado en el peor momento.
1Cadenas metálicas tradicionales: sencillas y efectivas
Las cadenas metálicas clásicas siguen siendo una de las opciones más populares, y no es casualidad. Son las más conocidas, las que ofrecen mayor tracción sobre nieve dura y hielo, y también las que suelen encontrarse a mejor precio. Por menos de 30 o 40 euros es posible adquirir un juego homologado que cumpla perfectamente su función cuando la carretera se complica.
Eso sí, dentro de esta categoría conviene elegir modelos de eslabón fino y con sistema de tensado sencillo. Muchas cadenas actuales incluyen cierres rápidos y cables flexibles que facilitan su colocación sin tener que mover el coche varias veces. Aunque no son las más cómodas, con un poco de práctica se montan en pocos minutos y siguen siendo una solución muy fiable para salidas ocasionales a zonas nevadas.







