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45 años de Mercedes Clase G: El todoterreno favorito de los exploradores

El Mercedes Clase G ha acompañado a algunos de los exploradores más audaces del mundo, desde las dunas del desierto de Simpson hasta las cumbres del K2. Su combinación de capacidades todoterreno extremas y confort excepcional lo convierte en el vehículo elegido por quienes buscan los límites a lo largo y ancho del planeta.

En nuestro repaso por la historia del Mercedes Clase G, hacemos una parada en 2017 para hablar de un hecho que es en realidad atemporal. A mediados de 2017, el explorador suizo Mike Horn llegaba a Oceanía para recorrer la región neozelandesa de Queenstown y el desierto australiano de Simpson a bordo de un Clase G como parte de su aventura consistente en recorrer la Tierra uniendo el Polo Norte y el Polo Sur. Ahí es nada.

Desde que comenzó la expedición Pole2Pole en Mónaco en mayo de 2016, el veterano explorador suizo había empleado dos unidades del todoterreno alemán para atravesar a lo largo el continente africano, cruzando posteriormente la Antártida en su embarcación rompehielos Pangaea con motor Mercedes, convirtiéndose en el primer ser humano en recorrer en solitario y sin ayuda la sección más ancha del continente helado a través del Polo Sur.

Horn se reunió con sus dos Clase G en la ciudad portuaria de Dunedin, al sur de Nueva Zelanda, y exploró a fondo la accidentada Isla Sur; en particular la espectacular y desafiante región de Queenstown. Desde allí continuó en su yate Pangaea hasta Sídney, donde dirigió una travesía de ocho días desde Birdsville a través de la exigente extensión del desierto de Simpson, cruzando cientos de dunas de arena para terminar con vistas al majestuoso Uluru, el enorme y famoso monolito de arenisca ubicado en el corazón del árido “Centro Rojo” del Territorio del Norte.

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El Clase G es la herramienta perfecta para los exploradores

Para Horn, “el Clase G es la herramienta perfecta para hacer que mi aventura sea un poco más humana. Me permite llegar por carretera a ciertos destinos a los que solía volar. Y eso hace que mi exploración sea un poco más significativa y rica. Ahora puedo pasar tiempo con la gente local, puedo comer su comida e intentar comunicarme con ellos. Antes volaba sobre ellos; ahora puedo compartir con ellos”.

45 años de Mercedes Clase G: El todoterreno favorito de los exploradores

El explorador destacaba no sólo las legendarias capacidades todoterreno del Clase G, sino también su extraordinario confort: “Una vez un periodista me preguntó: «¿Necesitas los asientos con calefacción y el aire acondicionado?». Le dije que no es que lo necesite tanto, que puedo vivir sin ellos, pero creo que me lo merezco. Éste es definitivamente el coche que compraría”.

Horn, que lleva toda la vida consagrado al mundo de la exploración, es sólo un ejemplo más de los muchos aventureros que han elegido el Clase G para sus desafíos, como Gunther Holtorf con su más que amortizado 300 GD “Otto”, del que hablamos hace un tiempo.

Un ejército de “ClaseGeros por el mundo”

Por su parte, Johannes Höhn, Lennart Pagel y Hannes Becker, tres jóvenes fotógrafos especializados en paisajismo y naturaleza que forman parte del colectivo German Roamers, son otro ejemplo de “exploradores” convencidos por las capacidades del Clase G.

Su objetivo es retratar la naturaleza con una inusual mezcla de espectacularidad y fidelidad. En 2017 llevaron a cabo una ruta de más de 3.000 kilómetros entre Whitehorse (Canadá) y Anchorage (Alaska, EE. UU.) a lo largo de trece jornadas a bordo de dos Mercedes Clase G 500 que fueron imprescindibles para permitirles registrar imágenes increíbles. Anteriormente, los German Roamers ya habían llevado a cabo una experiencia similar centrada en la cadena montañosa italiana de los Dolomitas, para la cual se sirvieron igualmente de dos Clase G.

45 años de Mercedes Clase G: El todoterreno favorito de los exploradores

Otro ejemplo de “aventuras en Clase G” lo encontramos en la conquista del K2 (la segunda montaña más alta del mundo, en la frontera entre China y Pakistán), que en junio de 2015 llevó a cabo el propio Mike Horn junto a los alpinistas Fred Roux y Köbi Reichen. Tras la escalada, los alpinistas realizaron la mayor parte del descenso sobre esquís. En aquella aventura, los Clase G recorrieron 10.640 kilómetros a lo largo de 12 países durante 15 días.

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Las claves del Mercedes Clase G como vehículo explorador

  • Mike Horn usó dos Clase G para recorrer África de extremo a extremo durante su expedición Pole2Pole.
  • Horn exploró Nueva Zelanda y el desierto australiano de Simpson a bordo del todoterreno alemán.
  • Para Horn, el Clase G permite viajar por carretera, enriqueciendo su contacto con las culturas locales.
  • Los German Roamers han empleado los Clase G para llegar a lugares alejados de la civilización en Canadá, Alaska e Italia.
  • Mike Horn, Fred Roux y Köbi Reichen usaron los Clase G en su expedición al K2, recorriendo 10.640 km por 12 países.
  • El Clase G combina capacidades extremas en campo abierto con un confort excepcional.
45 años de Mercedes Clase G: El todoterreno favorito de los exploradores