El Ayuntamiento de Madrid ha vuelto a introducir una novedad que afecta a todos los conductores que residan en la capital. Esta vez, no tiene nada que ver con las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), sino con el aparcamiento regulado (SER). El consistorio va a introducir 33 nuevas zonas para reducir la contaminación acústica.
Es una medida que llega a la ciudad de Madrid con efecto inmediato para reducir el ruido que generan tanto el tráfico como el ocio nocturno. No hablamos de contaminación de la calidad del aire como en otras ocasiones, sino del ruido. Por ejemplo, las mediciones de la ciudad en los últimos años han puesto sobre la mesa que en algunos corredores urbanos hay una exposición al ruido muy por encima de lo deseable.
El flujo de coches es un motivo, pero también la actividad nocturna, las obras y ciertos ejes de movilidad. Por eso, Madrid va a ampliar la zona SER, porque se supone que cuantas más calles estén reguladas, habrá menos vehículos dando vueltas buscando aparcamiento, más rotación y menos ruido de fondo. Al menos, es el objetivo que se plantea el consistorio en el marco del Plan de Acción en Materia de Contaminación Acústica (Pamca).
1Las 33 nuevas zonas SER que llegan a Madrid y la intención que hay detrás
Madrid lleva muchos años poniendo el foco en la relación directa entre el ruido y la movilidad. Cuando una vía tiene que soportar un flujo constante de coches, motos, autobuses y otros vehículos, el nivel de ruido irremediablemente sube. Los técnicos señalan que parte del ruido urbano está en el propio tráfico rodado (frenazos, fricción de los neumáticos, claxón…).
En los últimos meses, el Ayuntamiento de Madrid ha señalado los puntos más críticos de toda la ciudad, y ahí es precisamente hacia donde van a ampliar la zona SER. Son tramos en los que hay mucho tráfico, pasos de grandes ejes y en algunos casos, también una oferta de ocio nocturno que mantiene el ruido hasta bien entrada la madrugada.
Estas son algunas de las áreas que van a tener zona SER a partir de ahora, aunque lo más recomendable es comprobar qué áreas forman parte de estas 33 nuevas para evitar sustos:
- Avenida de la Ilustración.
- Paseo de Santa María de la Cabeza.
- Paseo de la Castellana.
- Ronda de Atocha.
- Calle de Alcalá.
- Avenida del Mediterráneo.
- Calle del General Ricardos.
La ampliación de la zona SER, eso sí, no va a ser la única medida a corto plazo. Va de la mano de otras actuaciones, como la instalación de pantallas acústicas en los tramos más ruidosos, la incorporación de más autobuses eléctricos, la renovación de neumáticos para reducir el ruido de la rodadura y el uso de asfaltos fonoabsorbentes en vías muy saturadas de tráfico. Además, Madrid también está reforzando las zonas peatonales y creando más carriles Bus-VAO para que los madrileños vean el transporte público como una alternativa real.
De momento, el consistorio está en fase de estudiar las alegaciones y el mapa de ruido, así que el plan depende de la evolución de los trabajos. La intención no es que la zona SER resuelva el problema por sí misma, pero sí que va a ayudar a ordenar el tráfico y a evitar que los vehículos estén presentes de forma prolongada en las zonas más saturadas.








