¿Tiene sentido seguir circulando a 120 km/h en una autopista diseñada para soportar velocidades más altas? La pregunta vuelve a estar sobre la mesa en medio del debate internacional sobre los límites de velocidad. Mientras algunos países optan por reducirlos, en otros empiezan a plantearse justo lo contrario: aumentarlos para mejorar la fluidez del tráfico y adaptarlos a las carreteras actuales.
En España, donde la velocidad máxima en autopistas y autovías apenas ha cambiado en décadas, cada vez más expertos consideran que el límite podría estar desfasado. Fernando, ingeniero especializado en infraestructura viaria, cree que permitir circular a 150 km/h en algunos tramos no solo sería viable, sino hasta posiblemente más seguro.
1¿Por qué se siguen cuestionando los 120 km/h?
La discusión sobre la velocidad máxima en autopistas y autovías no se puede separar de tres factores clave: seguridad, contaminación y fluidez. Durante años, la tendencia en España ha sido reducir los límites como respuesta a la siniestralidad. Pero no siempre se tiene en cuenta que las carreteras actuales están diseñadas para soportar velocidades mucho más altas que las permitidas.
Muchas autopistas modernas cuentan con radios de curva amplios, asfalto de gran calidad y sistemas de señalización avanzados. «Circular a 120 km/h en una autopista bien diseñada no es ningún problema, pero tampoco lo sería hacerlo a 140 o incluso a 150 si el tráfico es fluido y las condiciones son buenas«, señala Fernando.

