El Volkswagen ID. Polo ya tiene precio en España: 17.900 euros y hasta 449 km de autonomía.
Y hay un detalle que cambia la conversación. Es el primer eléctrico de Volkswagen fabricado en España, concretamente en la planta de Martorell (Barcelona), donde comparte desarrollo industrial con el CUPRA Raval. El Polo acumula más de 50 años de mercado y más de 20 millones de conductores convencidos, según los datos que maneja la marca. Ahora toca repetir la jugada sin un solo litro de gasolina.
Mide 4,05 metros de largo, 1,82 de ancho y 1,53 de alto. Por fuera, un utilitario. Por dentro, la plataforma MEB+ estira la distancia entre ejes hasta 2,59 metros y deja sitio para cinco ocupantes con una segunda fila que no pide disculpas.
El dato que rompe la estadística está en el maletero: 441 litros, casi un 25% más que un Polo de combustión y por encima de los 380 litros con los que arranca un Golf. Con los respaldos abatidos llega a unos 1.240 litros. Y hay un hueco inferior pensado para los cables de recarga, que es donde suelen acabar hechos un nudo.
Los 17.900 euros, explicados: qué versión conviene
La gama se ordena en tres acabados —Match, Life y Style— y tres potencias: 116, 135 y 211 CV. El precio de entrada corresponde al Match de 116 CV con batería LFP de 37 kWh netos. Esa química abarata la factura y aguanta bien los ciclos de carga, así que encaja en quien hace trayectos urbanos y recarga casi siempre en casa.
Con esa batería pequeña se superan los 300 km de autonomía. Suficiente para el día a día de la mayoría, justo para quien sale de la ciudad cada fin de semana. Ahí entra la variante de 52 kWh netos y química NMC con el motor de 211 CV: 449 km y un consumo homologado de 13,5 kWh/100 km, cifra de referencia en la categoría.
Un precio bajo sin autonomía suficiente solo sirve para el folleto. La versión de 449 km es la que convierte al ID. Polo en único coche de casa.
En carga, las versiones de 37 kWh admiten hasta 90 kW en corriente continua y pasan del 10 al 80% en unos 23 minutos. La de 52 kWh sube a 105 kW y completa la misma operación en unos 24 minutos. En alterna, hasta 11 kW. Y hay Vehicle-to-Load (V2L) con 3,6 kW para alimentar desde una bici eléctrica hasta una herramienta de taller con un adaptador externo.
Hasta 449 km: qué cambia con la batería grande
Al volante de la variante de 211 CV, el ID. Polo se comporta como un Volkswagen de toda la vida, según la toma de contacto publicada por Movilidad Eléctrica. Los 290 Nm de par empujan con decisión desde abajo, la suspensión absorbe las irregularidades y el modo B permite conducir con un solo pedal. Se agradece en ciudad.

Martorell y el interior: los guiños que no esperabas
Dentro hay una sorpresa: el cuadro digital de unas 10 pulgadas puede mostrar la instrumentación del Golf original, un guiño retro que se agradece. La pantalla multimedia de 13 pulgadas convive con mandos físicos para la climatización, y los textiles están fabricados con PET 100% reciclado. Nada de táctiles para el volumen.
En asistencia, y siempre según equipamiento, aparece el Connected Travel Assist con reconocimiento automático de semáforos, además de cámaras de visión periférica y faros matriciales IQ.LIGHT LED. Son sistemas que hasta hace poco se reservaban a segmentos superiores.
Qué significa para las cuentas del comprador
Fabricar en Martorell no es un detalle patriótico, es una decisión industrial. España se coloca en el centro de los eléctricos urbanos de gran volumen del grupo y Volkswagen gana margen para pelear en precio. El resultado: un eléctrico nuevo por debajo de la barrera de los 18.000 euros, un umbral que hasta hace poco era terreno casi vacío en el segmento B eléctrico.
La letra pequeña es la de siempre. Ese precio corresponde al acabado Match, el más sencillo, con la batería de 37 kWh. Quien quiera los 449 km o el motor de 211 CV tendrá que subir de escalón. Y en un eléctrico, el escalón se paga.
Información útil para el conductor
- Cifra clave: 17.900 euros es el precio de partida del ID. Polo, en acabado Match de 116 CV y batería LFP de 37 kWh netos.
- Autonomía: 449 km con la batería NMC de 52 kWh y algo más de 300 km con la LFP de 37 kWh, según los datos homologados que recoge la fuente.
- Comparativa: el maletero de 441 litros supera los 380 litros del Golf y crece casi un 25% frente al Polo de combustión.
- Recarga: del 10 al 80% en 23 o 24 minutos en corriente continua, según batería, y hasta 11 kW en corriente alterna.

