domingo, 14 agosto 2022

Este bólido de juguete bate el récord de Goodwood

Todos quedamos impresionados con el potencial del todopoderoso Volkswagen ID.R, un bólido creado por la firma alemana con el que han pulverizado diferentes récord por todo el mundo, incluido el de Goodwood. Allí en el año 2019 este ID.R paró el crono en cuestión de 39,9 segundos. Pero ahora este particular McMurtry Spéirling le ha pasado por encima.

Los ingenieros de esta particular compañía británica anunciaron que habían creado el deportivo más rápido de todos los tiempos. Y que en el Festival of Speed que se celebra cada año en Goodwood nos daríamos cuenta de su potencial. Igual sonaba algo pretencioso, pero este diminuto (mide 3,5 metros de largo, 1,7 metros de ancho y 1,1 metros de alto) McMurtry Spéirling en su primera subida a Goodwood ya demostró ser muy rápido. Hasta el punto de que necesitó sólo 41,29 segundos. Ese tiempo se rebajó el sábado hasta los 40,056 segundos. También es cierto que el único asiento de este deportivo eléctrico que pesa menos de 1.000 kilos estaba el expiloto de Fórmula 1 Max Chilton. Todo ayuda.

Casi un segundo más rápido que el ID.R en Goodwood

Sin embargo aún quedaba la subida oficial a Goodwood del domingo. La Timed Shootout. En esa última oportunidad, este McMurtry Spéirling y Max Chilton consiguieron demostrar al mundo entero que esa criatura es realmente veloz. Tanto es así que ha necesitado apenas de 39,08 segundos para realizar dicha ascensión. Es casi un segundo más rápido que el Volkswagen ID.R, además de que ha superado en más de dos segundos el tiempo que Nick Heidfeld necesitó en Goodwood con un McLaren MP4/13, hace 23 años.

De este diminuto deportivo sorprende su capacidad de acelerar. No en vano debajo de esa pequeña carrocería de fibra de carbono se esconden unos motores eléctricos que ofrecen una potencia total de 1.000 CV. Estos motores apenas tienen que mover esos mencionados 1.000 kilos, de forma que McMurtry asegura que su deportivo demanda menos de 2,0 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h.

Genera hasta 2.250 kilos de carga aerodinámica

Pero lo que hace realmente efectivo a este McMurtry Spéirling es su compleja aerodinámica, inspirada en la del legendario Brabham BT46B. El conocido como ‘Fan Car’. Pero también en una tecnología empleada por el sensacional GMA T.50. Y es que este vehículo también esconde un potente ventilador que aspira el aire y pega su carrocería al asfalto. O al propio techo. Tanto es así que la compañía británica dice que puede generar 2.000 kilos de carga aerodinámica en estático. Más que suficiente para adherirlo al techo, porque recuerda que pesa 1.000 kilos. Y esta aumenta hasta los 2.250 kilos cuando este vehículo rueda a 250 km/h.

Para alimentar a sus motores eléctricos también hay una batería con 60 kWh de capacidad, que según la compañía británica le procura una autonomía que acaricia los 500 kilómetros. Sin embargo no esperes cubrir esta distancia al ritmo firmado en Goodwood.

Y por si estás interesado en hacerte con uno de estos juguetes, que sepas que McMurtry ofrecerá una versión totalmente homologada para la calle de este monoplaza. Y lo puedes reservar ya en su página Web. Aunque de precios… ni una palabra.