viernes, 9 diciembre 2022

La tormenta que cae sobre la Fórmula 1

Para los aficionados españoles, el interés se centrará en Fernando Alonso, que afrontará su debut con McLaren en unas circunstancias absolutamente inéditas en su trayectoria deportiva. Mientras se espera que su recuperación y rendimiento personal sean totales, lo hará a bordo de un monoplaza fuera de la menor competitividad. Melbourne confirmó los peores pronósticos para el equipo británico. Cinco segundos de diferencia en entrenamientos, un monoplaza que no llega a la salida, Jenson Button doblado a mitad de carrera… Completar la distancia -con dos vueltas menos que el ganador- fue menos consuelo que la visualización del paisaje por el que transita la escuadra de Fernando Alonso: donde un Caterham cualquiera el pasado año.

Las singularidades ambientales de Sepang no auguran un mejor panorama al respecto ante los problemas de la unidad motriz nipona. Desde McLaren y Honda ya emplazan al verano para poder ofrecer un rendimiento medianamente aceptable. Bouiller habla de un retraso de dos años con Mercedes en el terreno de la motorización. En definitiva, y salvo enorme sorpresa, se trata en la próxima carrera de evitar un calvario para Fernando Alonso.

Mercedes: ¿ha sentenciado la temporada?

En el lado opuesto de la parrilla, literalmente, tenemos a Mercedes ¿Ha sentenciado ya la temporada 2015 con el grado de dominio mostrado en Melbourne? Resulta difícil imaginar otro escenario. «Estoy contento porque logramos todos los objetivos planteados», explicaba Toto Wolff tras la primera prueba de la temporada, «la unidad de potencia siempre ha sido la referencia y ahora, aerodinámicamente, por lo que se ve en la pista y en los datos, parece que tenemos un buen coche en todo tipo de curvas». Lo que faltaba. Si el equipo alemán también ha pulido la fiabilidad, como fue el caso durante febrero, el panorama se presenta más negro para la competencia que las nubes que se esperan en Sepang.

Aunque siempre queda la esperanza. «Ganamos por medio minuto a Ferrari, pero se puede ver el salto que han dado del año pasado a este año, es realmente impresionante. Es sólo el primer año, pero por lo que hemos visto en el GPS, su motor es muy potente y el coche es realmente bueno», reconocía el propio Wolff al final de la prueba ¿Podría ser Ferrari un alternativa en el futuro?

Ferrari, a reducir diferencias

«Creo que es cuestión de tiempo que Ferrari lo consiga, tienen todos los recursos, la gente adecuada, los pilotos adecuados, así que es cuestión de tiempo que reduzcan la diferencia, y medio minuto no es un mundo». Efectivamente, lo que Wolff no matizaba es cuándo -y a cuánto- el equipo italiano logrará reducirla, así como el margen de maniobra que Mercedes oculta en la manga. Ojalá no se trate de esperar a 2016. Al menos, nos queda el consuelo de esperar que Raikkonen acierte tras Melbourne: «obviamente, no es suficientemente rápido todavía, pero creo que la diferencia en carrera es mucho más pequeña que entrenamientos». De momento, la progresión del equipo italiano ha sido extraordinaria pero, por ahora, le ha llevado al mismo al mismo punto donde Red Bull se movía el pasado año. Un gran éxito sí; una alternativa a Mercedes, todavía está por ver.

«El circuito de Melbourne es un poco especial, y siempre ofrece resultados extraños, creo que durante el resto de la temporada Ferrari y Williams estarán a un nivel similar, y las diferencias variarán según las características de la pista», explicaba Pat Symonds, cuyo equipo fue sorprendido por el italiano en Albert Park. En Sepang será posible contrastar en una pista más convencional si Symonds acierta o no para uno de los duelos de la presente temporada entre Ferrari y Williams.

Red Bull amenaza con irse

Mientras tanto, Red Bull transita por ese aludido camino de espinas en este comienza de temporada. Ya son bien conocidas las quejas Christian Horner y Helmut Marko. El primero pidiendo a la FIA que active recursos legales que recorten la diferencia con Mercedes. El segundo, amenazando con una posible retirada del equipo austriaco de la Fórmula 1. Fruto todo ello del 'paso atrás' dado en 2015 hasta ahora por Renault en su afán técnico por reducir diferencias con Mercedes, y del temor al gran arco temporal que se vislumbra para recortar la diferencia con Mercedes, con los consiguientes efectos colaterales en el interés global de la Fórmula 1.

En Melbourne, Red Bull se convirtió en un equipo comparsa, lo que le retrotraía a sus primeras andanzas previas a 2009. Por otro lado, habrá que comprobar si el tiro al aire dado tras la carrera australiana se convierte en una ráfaga política durante la temporada. Puede que en la Fórmula 1 se abra el melón de la pugna política al respecto. Ecclestone apoyó a Horner en su reivindicación y, de mantenerse el aplastante dominio de Mercedes, cabe que este capítulo abierto en Melbourne tenga continuidad futura. La suspensión del Gran Premio de Alemania reafirmó los derroteros de crisis que amenazan a la Fórmula 1, que podrían acentuarse si Hamilton y Rosberg se pasean durante el resto del año, como apuntaba Horner.

Carlos Sainz quiere confirmar lo de Australia

Para terminar también con los españoles, Carlos Sainz afronta su segunda carrera en Fórmula 1 con el crédito ganado en Melbourne. El piloto español rodó siempre por delante de Verstappen -excepto en el Q1-, y asumió con inesperada madurez los múltiples retos -especialmente en carrera- que aparecieron por el camino. Pero el holandés es un extraordinario talento natural que crecerá en las próximas carreras. Pero nunca ha tenido un rival a su altura en su todavía corta trayectoria deportiva. Que Sainz le doblegue no sólo podría descolocar a Verstappen psicológicamente, sino que también haría crecer su capital como piloto en la Fórmula 1. Nada como ganar el segundo asalto de Sepang. Y en cuanto a Roberto Merhi, también sigue en el aire su presencia en el Gran Premio de Malasia. Ojalá que Manor esté a la altura de las circunstancias

Quince coches en la parrilla de Albert Park, 11 en la meta, ausencia de Alonso y Bottas, dominio aplastante de Mercedes… Si el Gran Premio de Australia suele ser una carrera singular, esperemos que el de Malasia corrija el gris panorama inicial. Aunque sea bajo el calor y una lluvia torrencial.