sábado, 10 diciembre 2022

Previo G.P. Hungría F1 2015. La Fórmula 1 frena en agosto

Por su configuración y características, el trazado magiar rompe la dinámica de los circuitos rápidos iniciada desde Mónaco (Canadá, Red Bull Ring, Silverstone), proporcionando oportunidades a aquellos monoplazas que no brillan tanto en las configuraciones anteriores. Si bien la escasa facilidad para el adelantamiento en este circuito suele proporcionar carreras monótonas, en ocasiones ha ofrecido algunas de las mejores de la temporada. Por ejemplo, el pasado año, o en 2006, cuando Jenson Button lograba su primera victoria en la Fórmula 1

No es el trazado más duro físicamente en términos de pilotaje, pero si la sartén natural en la que está enclavado el Hungaroring se ve acosada por el calor ambiental la prueba puede resultar demoledora para sus protagonistas. En la vuelta clasificatoria para la parrilla de salida no da respiro, y tampoco margen para el error. Lograr la pole es, en principio, garantía de victoria. Considerando que la elección de Pirelli para esta carrera es considerada conservadora, es de esperar una sola parada en boxes, con lo que los pronósticos apuntan a priori a una carrera más anodina de no producirse circunstancias singulares.

El pasado año, Mercedes evidenció el viernes una superioridad aplastante en las simulaciones de carrera. Paradójicamente, el equipo alemán logró uno de los peores resultados de la temporada. Sin embargo, en la presente temporada sus pilotos llegan a Hungría con un parcial más aplastante si cabe que el pasado año, ya que salvo el triunfo de Sebastian Vettel en Malasia, nadie ha subido a lo más alto del podio desde entonces, y ni Hamilton ni Rosberg se han bajado del cajón en todas las pruebas de la temporada. De hacer apuestas, el tema parece claro.

Hamilton, en una de sus pistas favoritas

En el duelo particular entre ambos pilotos, Hamilton tiene en esta pista uno de sus trazados favoritos del calendario. Desde que debutara en 2007 ha ganado en cuatro ocasiones, empata con Schumacher a victorias -cuatro- pero es el piloto con más victorias en relación al número de participaciones. Además, esta temporada aventaja a Rosberg en su particular lucha por la pole, que ha logrado en cinco ocasiones por las cuatro del piloto alemán.

El W06 ha logrado mantener un dominio aplastante en todo tipo de trazados, y Hungaroring no será la excepción. También ha refinado los escasos problemas de fiabilidad el pasado año, y ni siquiera los sufridos en 2014 con el sistema de frenos han sido un obstáculo este año, factor este de alguna incidencia en el trazado magiar.

Williams y Ferrari, a la espera

Obviando cualquier sorpresa referente a Mercedes, por detrás sigue abierta la lucha entre Ferrari y Williams por la segunda posición de la jerarquía. El equipo británico parece haber tomado este año el mismo camino que en 2014, cuando su progresión se aceleró a partir del Gran Premio de Austria. Y si los podios de Bottas y Massa en Canadá y Austria aprovecharon los fallos de Raikkonen y del equipo en boxes, a la inversa, el podio de Vettel en Silverstone fue fruto del inspirado cambio de gomas del piloto alemán. Pero es indudable que el monoplaza británico se está acercando desde Mónaco al SF15 T, superándole netamente en Silverstone.

Hungaroring puede cambiar el panorama para Ferrari, «Hemos visto en otros circuitos que todo depende de la configuración y de los neumáticos que utilizamos», reconocía Kimi Raikkonen tras la cita británica, «espero que sea una historia diferente en la próxima y en circuitos diferentes». El finlandés admitió que Silverstone no fue propicio para el monoplaza italiano. «Estoy seguro que el de Hungría será mejor, los anteriores fueron algo más rápidos».

En Ferrari quedó claro hace tiempo que el optimista arranque de temporada se ha visto truncado y no presenta opción a Mercedes en contra de los esperado a principios de año. El SF15 no es homogéneo en todo tipo de trazados, y cabe el temor de que la Scuderia repita la involución de 2013 y 2014 a medida que avanza el campeonato. En Silverstone, por ejemplo la desventaja con la pole fue la segunda mayor de toda la temporada: 1,1 segundos, por detrás de los 1,4 de la primera cita, en Australia.

Sin embargo, trazados como Hungaroring no favorecen a priori al Williams FW37, ni tampoco la pista mojada, como se comprobó en Silverstone. «Tenía un coche más rápido en entrenamientos y en carrera en Silverstone, lo que no había ocurrido en toda la temporada», explicaba Felipe Massa tras la pasada carrera, «en Austria llegaron modificaciones que no funcionaron como se esperaba, pero entendíamos cómo había que trabajar para Silverstone, y todo lo que cambiamos para esta carrera funcionó, así que estamos confirmando una vez más que sabemos cómo desarrollar el coche de la primera a la última carrera». Pero en Hungaroring cabe esperar que sea Williams el que sufra en el duelo entre ambos equipos.

McLaren, poco a poco

¿Y cómo ha sido la temporada de McLaren al llegar al parón veraniego? «Los datos es en lo que nos fijamos constantemente, en el rendimiento del coche», explicaba Ron Dennis en Silverstone, «y se está comportando muy bien aquí, es difícil de creer, pero estamos obteniendo mejores cifras que en todo el año».

Al menos en el trazado británico, el diferencial del MP4-30 frente a la pole fue el menor de todo el año, 1,5 segundos. «Ellos pilotan el coche (Alonso y Button), y saben que en las curvas es muy rápido, todavía no como el Mercedes por ahora, no en todas las curvas, pero sí en la mayoría, y también en relación con casi todos los coches de la parrilla. Todo el mundo en la Fórmula 1 lo sabe, no sólo es McLaren, los demás equipos también lo saben porque estudian los datos». Entonces, ¿qué está fallando en McLaren/Honda? ¿En qué tiene que trabajar el equipo británico para afrontar la temporada tras la pausa veraniega?

«Tenemos un desafío con nuestros socios (Honda), que están luchando contra las prestaciones y la fiabilidad y cuando hay un problema el rendimiento sufre. Lo primero es la fiabilidad», explicaba Dennis, y Eric Bouiller detallaba recientemente los obstáculos que lastran al equipo británico. «No podemos utilizar el coche a su máxima potencia, está bastante bien equilibrado, pero no podemos utilizar tanta carga aerodinámica como el resto. Perdemos velocidad en todas las partes de la pista».

Se trata de la fiabilidad en primer lugar. «Tiene también que ver con la manejabilidad del motor, muy difícil y compleja de gestionar hasta ahora». Según Bouiller, el propulsor de Honda dispone de cifras de potencia eléctrica similares a las de sus rivales, pero otros propulsores tienen mejor capacidad de entregarla al asfalto. «No podemos aplicar toda la potencia recuperada porque crea problemas de fiabilidad, y esto afecta al rendimiento». Al parecer, la entrega de potencia también estaría afectando a la manejabilidad para el piloto, desequilibrando el comportamiento del monoplaza.

Para McLaren, el tiempo disponible hasta Bélgica puede resultar clave para un salto de rendimiento a partir del retorno veraniego. «Tenemos dos semanas en agosto donde no podemos hacer nada, pero todavía hay mucho tiempo para analizar toda la información de estas carreras», explicaba recientemente Jenson Button.

«Daremos un paso en la segunda parte de la temporada», explicaba estos días Yasuhisa Arai, «actualizaremos la unidad de potencia, lo que nos hará más competitivos y alcanzaremos a los monoplazas que marchan por delante», explicaba el siempre optimista técnico nipón, quien tampoco se ha caracterizado por acertar con sus pronósticos esta temporada, aunque sí reconocía que la «fiabilidad ya no es un problema durante el fin de semana».

«Creo que la segunda mitad del año mostrará a un McLaren más competitivo», también aventuraba un esperanzado Alonso estos días, «y el proyecto para el año que viene es el segundo año, por lo que todo será diferente, todo el equipo está concentrándose en 2015, y hay que desarrollar el coche para entonces, ahora trabajamos en ambos frentes a la vez».

Carlos Sainz, a seguir sorprendiendo

También en el terreno de los pilotos españoles, Carlos Sainz llega a la pausa estival como piloto relevación de la temporada. A pesar de enfrentarse al fenómeno mediático y las expectativas generadas por Max Verstappen, Sainz ha logrado superar globalmente al piloto holandés tanto en entrenamientos como en carrera, sin cometer errores, y aún condicionado por la mecánica en las últimas dos pruebas.

En todo caso, el piloto español no puede estar más satisfecho. «Ha sido un comienzo positivo para mi carrera en la Fórmula 1, también un poco inesperado, no esperábamos tener tan buen arranque. Estoy muy feliz con todo lo que está ocurriendo». Con un monoplaza muy rápido y eficaz -salvo en los comienzos de carrera- sólo el propulsor Renault ha impedido a los dos pilotos de Toro Rosso lograr más puntos. «Estamos muy cerca el uno del otro, siempre a una décima, está todo tan igualado, que en una curva él es más rápido y en la siguiente lo soy yo, y luego él… Siempre es así, aprendes mucho».

Roberto Merhi, en la ola buena

Por su parte, Roberto Merhi ha conseguido una inesperada continuidad en Manor, cuando parecía que se reduciría a las primeras carreras. «Está haciendo un gran trabajo y en la ola buena ¿no?», reconocía recientemente John Booth, uno de los responsables del equipo británico. De hecho, el castellonense ha batido en las tres últimas citas a su rival británico, con la excepción del abandono en Montreal. Para Merhi sería ya un extraordinario éxito para un piloto sin aporte económico poder terminar la temporada, una 'rara avis' en la Fórmula 1 actual.

El Gran Premio de Hungría cierra la primera mitad del campeonato y también las sedes de los equipos durante dos semanas en agosto. ¿Qué nos encontraremos a la vuelta? En principios, algunos cambios reglamentarios que afectarán a los pilotos y, ojalá, al espectáculo. Del resto no se sabe, pero en el caso de Mercedes, pocas novedades.