Mercedes y Hamilton, cerca del séptimo cielo, mientras Ferrari baja a los infiernos
GP DE BELGICA F1 2020

Mercedes y Hamilton, cerca del séptimo cielo, mientras Ferrari baja a los infiernos

Spa vivió el éxtasis de Hamilton -a punto de su séptimo título- y el viacrucis de Ferrari. Y a Sainz sin poder correr.

Javier Rubio

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30 de Agosto 2020 21:24

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"Seguimos aprendiendo sobre nosotros mismos, sobre el coche, como desarrollarnos y mejorar fin de semana sí y otro también y, sinceramente, es una locura pensar que voy camino de los 36 años y me siento mejor que nunca". Otro fin de semana más Lewis Hamilton confirmaba el grado de excelencia y el momento sublime que atraviesa como piloto en el, quizás, mejor monoplaza que Mercedes le ha entregado desde 2014. Bastaba con analizar las imágenes de piloto y máquina fundidos en la vuelta rápida de su pole número 93 en los entrenamientos del GP de Bélgica: la precisión de trazadas sin esfuerzo, la velocidad de paso por curva del W11, la anticipación en el punto de dar gas del piloto británico...Las diferencias con Valtteri Bottas a igualdad de monoplaza confirmaban las palabras del Hamilton después de otra nueva victoria.

Antes del gran premio de Belgica, toto Wolff recordaba que Mercedes tenía un "negocio no terminado" en Spa, sin victoria en los dos últimos años. De qué manera se terminó la tarea pendiente. El británico dominó de principio a fin una carrera más. Suma ya su quinta victoria en las siete pruebas de la presente temporada. Bottas terminó a ocho segundos y, nuevamente, sin respuesta ni sábado ni domingo para su rival. El pasado año el GP de Bélgica fue una de las pruebas con más adelantamientos de la temporada. En 2020 devino en una carrera sosa y sin estímulos. Mercedes seguirá en otra dimensión hasta 2022, pero ni siquiera entre sus pilotos puede disfrutarse con las menores dosis de emoción. Uno de los grandes problemas de la actual temporada, esterilizada por el brutal dominio de Lewis Hamilton.

Hamilton, pilotaje sin fallos

Resulta difícil apreciar fallos en el pilotaje actual de Lewis Hamilton, sencillamente porque no existen. Es un momento donde su larga experiencia se funde con una renovada motivación a pesar de tantos años continuados de éxitos. En Spa, el británico dedicó sus resultados a su amigo, el actor y Pantera Negra Chadwick Boseman. Junto con apoyo al movimiento 'Black Lives Matter', Hamilton parece encontrar nueva inspiración en su protagonismo social al margen de la Fórmula 1. "Creo que como muchos otros, la gente de alto rendimiento funciona bien en la adversidad, puedo hablar de ello porque lo hemos hablado", comentaba Toto Wolff para explicar el dulce momento de su piloto, "cuanto más se te tira encima, mejor te haces. Y es lo que definitivamente estamos viendo con Lewis esta temporada. Con toda esta locura que está ocurriendo en el mundo, estas circunstancias le están movilizando para proporcionar respuestas a lo que está ocurriendo en el mundo. Creo que Lewis tiene la posibilidad de convertirse en el mayor campeón de todos los tiempos, y lleva la energía y la motivación que quiere para jugar un papel de modelo e inspiración para mucha gente que se fija en él". Su pilotaje lo refleja, y la actual temporada lo materializa, la Fórmula 1 también está pagando un elevado precio por el camino.

Y mientras Mercedes yHamilton siguen elevándose a nuevas cotas de excelencia, Ferrari sigue ahondando en su descenso a los infiernos. Habría quizás que remontarse a 1992 para recordar un momento de forma similar al que el equipo italiano mostró en Spa. Con el cruel contraste del rendimiento de un año antes. En 2019, sus dos pilotos lideraban todas las sesiones de libres y clasificatorios, para lograr Charles Leclerc su primera victoria en la Fórmula 1. En esta ocasión, se consideró un éxito que los monoplazas italianos no hubieran quedado atrapados en el Q1, (decimotercero y cuarto Leclerc y Vettel el sábado) temor fundado tras sus últimas posiciones en los libres. Ya no se trataba de la pérdida de potencia fruto de la tijera sacada por la FIA y sus rivales. Aerodinámicamente el SF1000 era un desastre en pista. Hasta el Alfa Romeo de Kimi Raikkonen, uno de los peores monoplazas de 2020, humillaba en dos ocasiones diferentes a Sebastian Vettel en la recta de Kemmel. Con el mismo motor

La gran arrancada de Leclerc llegó a colocarse octavo en los primeros giros, pero también se convirtió en cruel escaparate de la impotencia del monegasco, superado de forma inmisericorde en los primeros giros por varios rivales. Luego, Ferrari también fallaría estrepitosamente en su primera parada (diez segundos), y necesitó otra para solucionar un problema hidraúlico. Terminó decimoquinto, un puesto por detrás de Vettel. "Extremadamente frustrante" "No podía hacer más" "fin de semana muy difícil" eran frases recurrentes en la boca de sus pilotos. "No se pueden hacer milagros", reconocía el alemán. ¿Cuándo ha quedado Ferrari fuera de los puntos con sus dos coches en la meta?

Ferrari, una crisis que se mantendrá hasta el próximo año

Mattia Binotto señalaba al terminar la prueba belga que la situación de Ferrari no era una "crisis puntual", sino un estado técnico que se mantendrá como mínimo hasta el próximo año. "Es un momento dificil en una temporada que, lo sabíamos desde el comienzo, sería dura. Estamos decepcionados y enfadados, como nuestros aficionados, y con razón", admitía el italiano. La brutal falta de velocidad mostrada en Spa será más lacerante en Monza, con máximas más elevadas que en el trazado belga. Luego llegará Mugello, trazado de similares características que Spa Ferrari agradecerá, por una vez, que no los aficionados no llenen las tribunas.

Al doblete de Mercedes se repetía en el Gran Premio de Bélgica el papel de escolta en la distancia de un magnífico Max Verstappen, en tierra de nadie una vez más en la presente temporada. Aunque para variar en esta ocasión tuvo cerca y pegado en la meta a Daniel Ricciardo, que aprovechaba la resurrección de Renault en las pistas rápidas como Spa o Monza, quien incluso se permitía el lujo inusual de lograr la vuelta rápida para otro equipo que no fuera Mercedes o Red Bull.

Por último, Carlo Sainz sigue sin desprenderse del ya recurrente infortunio que le acompaña en Spa desde su llegada a la Fórmula 1 en 2015. Por segundo año consecutivo no pudo siquiera llegar a la parrilla, en esta ocasión por un problema con el escape derivado de una avería en la unidad de potencia. Partía desde la séptima posición de parrilla. No ha podido tomar parte en tres de las seis carreras celebradas en el trazado belga desde que debutara. Solo ha terminado en dos ocasiones, y logrado un único punto en esta pista, en 2017. El año que viene tocará con Ferrari. Tanto desde su posición como en la de su futuro equipo, el panorama en Spa solo puede mejorar la próxima temporada

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