miércoles, 8 febrero 2023

Ferrari sigue lanzando -sin éxito- el gancho a Mercedes

Primera vez que Kimi Raikkonen bate a su compañero de equipo en la clasificación al comienzo de temporada desde que llegó a Ferrari, segunda carrera que el equipo italiano -prodigio de fiabilidad en los últimos años- abandona por avería mecánica, segunda vez que Alonso pierde una prueba a consecuencia de un accidente previo…

En el Gran Premio de Bahrein se buscaba confirmación a algunas de las tendencias apuntadas en Australia. La primera de ellas, hasta qué punto Ferrari puede plantar cara a Mercedes en 2016. De momento, no es el caso, aunque la Scuderia lucha por echar el gancho a los monoplazas plateados. En los entrenamientos, imposible. En carrera, con circunstancias favorables. Que no se dieron en el circuito de Sahkir.

Ferrari con problemas de fiabilidad

La estrategia de neumáticos de Raikkonen y Vettel no funcionó. Sobre todo, sin poder lograr el beneficio de la posición en pista de la salida como en Australia. En el caso del piloto alemán, ni siquiera pudo ponerse en práctica. Porque por segunda carrera consecutiva, uno de los dos monoplazas no ha podido terminar la prueba con problemas de turbo. Es evidente que Ferrari ha arriesgado con su propulsor y, de momento, está pasando factura. Ya lo dijo Raikkonen en Montmeló: «el motor, un paso adelante en potencia, pero la fiabilidad» Segunda carrera en la que se confirma.

Ya son seis victorias consecutivas las que Nico Rosberg lleva sobre Lewis Hamilton. El británico tira de talento en el mano a mano cuando de una vuelta rápida se trata -el sábado estuvo sublime- pero el alemán parece haber encontrado mayor solidez en el frente completo que representa un fin de semana. A fin de cuentas, fue el propio Hamilton quien falló la salida, por segunda vez. Con su exuberante vida social, si los resultados no acompañan en la pista, le ocurrirá como a los toreros que no se concentran en su oficio. La plaza interpreta que es efecto de la causa, y comenzarán los pitos.

Uno de los enigmas del fin de semana es el del caso de Fernando Alonso y la FIA. Ante la sorpresa del piloto y de su equipo, y a pesar de las pruebas médicas aportadas por ambos, se rechazó su participación en Bahrein. Si el mismo Ron Dennis cuestiona la decisión del equipo médico de la FIA, y más tratándose teóricamente de la seguridad de su piloto, algo ha pasado entre Mclaren y autoridades. Quizás lo sepamos con más detalles los próximos días.

Vandoorne, una estrella en ciernes

El episodio de Alonso ha servido también para confirmar lo que de Stoffel Vandoorne confirme lo que ya sabe cualquier buen conocedor de la competición. Que el piloto belga es una estrella en potencia. Un campeón del mundo del futuro. Su palmarés es escalofriante, pero también su talento y cualidades intelectuales. Ron Dennis lo sabe, y Jenson Button ya ve por dónde puede ir su futuro.

Viaje en avión desde Japón con llamada de última hora, estudio teórico del monoplaza y particularidades del nuevo reglamento en el mismo avión… Sale a la pista, y supera a Button en los entrenamientos. Logra el primer punto de la temporada para McLaren en su debut. No resulta difícil aventurar quién será el próximo compañero de equipo de Alonso en 2017.

Sainz, sin suerte

Carlos Sainz tampoco tuvo suerte en Bahrein. Llegaba con el crédito de su victoria sobre Verstappen en Australia, tanto en la pista como fuera de ella. La imagen del piloto holandés salió tocada, como la rueda del piloto español por culpa de Checo Pérez. Con ello, no tuvo ni la oportunidad para reasentarse sobre el holandés por segunda vez en ese tremendo duelo que van a vivir esta temporada. Verstappen aprovechó magníficamente la oportunidad para ofrecer un gran resultado a Toro Rosso.

Y de Ferrari para atrás, todo el mundo a palos, confirmando también afortunadamente la tónica de la primera carrera. Funciona de nuevo el nuevo reglamento de neumáticos. Verstappen, Wehrlein, Vandoorne, Sainz.. El Gran Premio de Bahrein nos recuerda que una generación de extraordinario talento viene pegando fuerte por detrás…. No todo es malo en la Fórmula 1 actual.