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Fernando Alonso. «Terminar, terminar y terminar…»

Con un propulsor de kilometraje acumulado para evitar penalizar en Silverstone, la potencia y la velocidad punta condicionaron al MP4-30, como así lo confirmaban sus máximas en los entrenamientos, las peores de toda la parrilla. Con diez carreras que «son test para 2016», como nos recordaba Alonso, el objetivo en cada una de ellas está claro: «terminar, pero no aquí, cuando lleguemos a Hungría será terminar, en Monza será terminar, en Spa será terminar…Será el mismo objetivo». Al menos se consiguió en Silverstone.

Objetivos a largo plazo

Pero también hubo fortuna de entrar en los puntos. Primero, al librarse milagrosamente del abandono cuando embistió a su compañero de equipo, fruto de los toques por delante entre Ricciardo y los dos Lotus: » Luego en la parte final, estábamos fuera de los puntos e intentamos arriesgar poniendo las intermedias cuando vimos la primera gota». Aguantó en la pista y llegó a meta. «Tampoco puedo decir que acabar décimo sea acabar bien, queremos ser campeones del mundo y eso requiere un trabajo y una disciplina enorme de aquí al año que viene.

Tras la carrera, Fernando Alonso matizó sus mensajes del fin de semana para resumir lo que nos espera en la presente temporada. Nunca quiero decir que apaguen la televisión, quiero decir que vendrán carreras como estas, o peores las próximas porque los circuitos son así, porque el proyecto no va a cambiar de la noche a la mañana. Por eso digo, que si se venden demasiadas expectativas cada fin de semana para atraer espectadores o lo que sea luego no se van a cumplir, entonces que nadie se frustre, que nadie se canse, que nadie tire la toalla porque en el equipo no lo estamos haciendo. Sabemos que van a llegar carreras peores y si alguien no puede aceptar este tiempo como lo estamos haciendo de buena manera nosotros, pues que no vea la tele.

De momento, «en Hungría será un poco como aquí, luchando por entrar en la Q1 y por arañar algún punto, pero eso es lo que nos toca ahora mismo».