miércoles, 1 febrero 2023

En 2014: La guinda del pastel, dulce para unos, amarga para otros

Lewis Hamilton y Nico Rosberg llegaron a Monza envueltos en la polémica del accidente sufrido en Spa, y con un grave conflicto en el seno de Mercedes que terminó con la sanción al piloto alemán y su admonición pública. Desde el Gran Premio de Austria, por diferentes razones el doblete se le escapaba a Mercedes.

El equipo dejó claro a sus pilotos que no habría más toques entre ellos. Para Hamilton era vital la victoria, pero ahora vigilados estrictamente ambos pilotos por sus jefes. También lo era lograr la pole. Pero un problema con el sistema que controlaba las revoluciones del motor dejó clavado al británico en la arrancada. Rosberg parecía marchar así hacia una nueva victoria que hubiera llevado su ventaja por encima de los 35 puntos. Tras la carrera italiana, terminó a 22 de diferencia.

Rosberg falla, Hamilton aprovecha

Incomprensiblemente, Rosberg falló dos veces la frenada en la primera chicane de Monza. Hamilton le presionaba desde atrás. Hubo quien insinuó que devolvía así, por órdenes de equipo, la victoria que había perdido Hamilton en Spa. El campeonato estaba más vivo que nunca, y el británico iniciaba así su imparable final de temporada. Por detrás, Felipe Massa, tercero en su primera temporada con Williams, era aclamado por los 'tifosi' que un año atrás pedían su salida de Maranello.

En cuanto a Fernando Alonso, Monza y sus largas rectas iban a penalizar duramente las carencias de la unidad de potencia italiana, con poca capacidad de recarga y entrega de energía el domingo. El español arrancó mal y cayó hasta la octava posición. Luego McLaren, Force India y Red Bull le superaron en boxes. Finalmente incluso falló letalmente el ERS, y con 86 carreras en Ferrari sin una avería mecánica, el piloto español y Ferrari se retiró ante los 'tifosi'.