sábado, 10 diciembre 2022

En 2014, A Hamilton le ayudó su ángel de la guarda

«Sentí que les había defraudado, no solamente a ellos, los aficionados, sino al equipo y a mí mismo. Recuperarme e intentar convertir ese vacío y negatividad en un día positivo fue realmente mi prioridad». Lewis Hamilton llegaba a su gran premio con 29 puntos de diferencia respecto a Rosberg tras el Gran Premio de Austria. No ganaba desde antes de Mónaco. Y para colmo, cometió un grave error en los entrenamientos del sábado que le dejaron psicológicamente tocado para el domingo. Sin embargo, la suerte le acompañó ante los suyos.

En los momentos finales del Q3, Hamilton abortó su última vuelta en esa tanda. De repente, varios rivales mejoraron su tiempo y pasó de la primera a la sexta posición. Rosberg apuró sus posibilidades hasta el final y logró la pole. El británico quedó en estado de 'shock'.

Nico dominaba pero…

En la carrera, Nico Rosberg dominó a placer, incluso llegó a contar con cinco segundos de ventaja sobre el segundo mientras Hamilton adelantaba a los McLaren, a Vettel y Hulkenberg en la primera vuelta, y se fue a por su compañero de equipo.

En la vuelta 15 ambos sacaban 25 segundos de ventaja al tercer clasificado. Rosberg comenzó su ataque en el primer relevo y, manteniéndose más tiempo en pista, comenzó a limar las décimas. Pero en la vuelta 28 tuvo que abandonar por problemas con el cambio. El triunfo no pudo llegar en mejor momento para el piloto británico.

Desde la decimocuarta posición, Valtteri Bottas y Williams apostaron por una parada. Con su gran ritmo logró auparse al podio, y el equipo británico ya confirmaba entonces su posterior curva ascendente hasta final de año. También Daniel Ricciardo se recuperó desde su octava posición de parrilla. De menos a más para cuidar inteligentemente el neumático, también apostó por mantenerse en pista al máximo y guiando al equipo con sus sensaciones con la goma terminó tercero.

Por detrás, los McLaren de Button y Magnussen fueron cuarto y séptimo en la meta. Nico Hulkenberg, por su parte, se mantenía como Fernando Alonso en uno de los dos únicos pilotos que habían puntuado en todas las pruebas del campeonato. En el caso de Alonso, destacó el sensacional duelo en la parte final de la prueba con Sebastian Vettel durante trece vueltas. Alonso llegó a luchar por el cuarto puesto con Button. Luego, tras adelantar al alemán, se inició la pugna con Vettel, con cambios de trayectoria y maniobras defensivas del español, hasta que finalmente fue adelantado, para terminar en la sexta posición final.