martes, 29 noviembre 2022

El final de un ciclo, según para quién

La nueva Fórmula 1 de Liberty se despidió presentando su nuevo logotipo, en un gesto simbólico de la nueva etapa que se iniciaba con el cambio de propiedad de la Fórmula 1. Pero el Gran Premio de Abu Dabi nos recordó que todavía son numerosas las áreas a modificar en esta nueva era. En lo deportivo, en lo técnico, y en lo comercial. Pero no será labor de un día.

Una última carrera de trámite

La última carrera de la temporada tuvo efectos narcóticos por su desarrollo, y terapéuticos para uno de sus pilotos. Mercedes volvía a lograr un nuevo doblete, pero en esta ocasión fue Valtteri Bottas quien logró un triunfo absolutamente reconfortante para su maltrecha moral, de capa caída desde el verano y especialmente frente a la victoria que le robaba Vettel en Brasil. Y totalmente merecido, porque desde el sábado en el Q3 batió limpiamente a un Hamilton que se mostró impotente el domingo en una pista absolutamente inútil para el espectáculo.?Hay que cambiar este circuito?, sentenciaba con razón el británico.

Pero si la victoria en la última carrera de una temporada deja un gran sabor invernal, para Ferrari debió ser preocupante. Bien por el comportamiento del SF40H en un trazado que de antemano se antojaba propicio a tenor de lo visto, bien por las restricciones de consumo de las que se quejaba Raikkonen, el equipo italiano se marcha al invierno temiendo que Mercedes ya parta en 2018 con un gran ventaja. Horner lo apuntó tras las remontada de Hamilton en Brasil. Y el equipo alemán casi casi ha completado la presente temporada con el mismo número de motores, tres, que serán obligatorios para completar el próximo campeonato. En la Scuderia tendrán que trabajar a conciencia para pulir los errores que han impedido luchar por el título hasta la última carrera, como parecía más que posible al llegar el parón invernal.

Una unión para olvidar…

Para McLaren y Fernando Alonso ha terminado el peor ciclo de sus respectivas trayectorias. Ni siquiera un cuarto puesto ha sido posible en tres años con el fabricante con el que se esperaba reeditar los éxitos de los ochenta. Nadie podría haber imaginado algo semejante cuando Ron Dennis anunciaba orgullosamente el segundo matrimonio con el fabricante nipón. Otro tanto ha ocurrido para Fernando Alonso quien, sin embargo, ha encontrado en la oscuridad con Honda la luz con McLaren. Por un lado, el español cuenta con un socio para afrontar sus proyectos personales, empezando por las 500 Millas, y luego con Le Mans. De aquí también su renovación con el equipo británico. Porque Fórmula 1 aparte, Alonso también pergeña un ambicioso programa deportivo que permita sublimar las frustraciones de la Fórmula 1. Si no es posible lograr ya los cuatro títulos de Vettel o Hamilton, hay otra forma de dejar su particular sello en la historia del automovilismo deportivo.?Correr todos los fines de semana?? nos repite el español en las últimas semanas. De momento, las 24 Horas de Daytona. Después?

Por parte del segundo frente español, Carlos Sainz ha culminado desgraciadamente una gran temporada con una rueda mal montada en su Renault, la recompensa a su gran actuación en 2017, donde a su cosecha de puntos con Toro Rosso sumaba una gran madurez en su evolución como piloto. Las cuatro últimas carreras han supuesto una pretemporada con Renault que, además, le permitieron escapar del triste marasmo técnico de su antiguo equipo. Hasta en esto tuvo suerte. Ha dado un salto a otra dimensión en la Fórmula 1. Como para Alonso, en 2018 comienza un nuevo ciclo en su carrera deportiva. Más duro y exigente. Más cerca del podio, se espera.