Citroën Racing. Completados los primeros test de su WRC
CON MOTOR TURBO 1.6 Y 380 CV

Citroën Racing. Completados los primeros test de su WRC

Citroën Racing ha finalizado los primeros test del vehículo que competirá el año que viene en el Campeonato del Mundo de Rallys (WRC). Kris Meeke ha sido el encargado de probar la fiabilidad y las prestaciones del nuevo coche sobre pistas de tierra.

Jesús Martín

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20 de Abril 2016 09:27

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Las especificaciones del World Rally Car han cambiado para el año 2017 y eso se nota, tanto al oido como a la vista. Los coches que competirán el año que viene tendrán 55 mm más de anchura, una carrocería muy aerodinámica con parachoques delantero, grandes entradas y salidas de aire y un difusor trasero. Hay quien ya los compara con alguno de los legendarios vehículos del Grupo B de los años ochenta.

Una competición mejorada de cara al público

Bajo el capó del nuevo Citroën se encontrará un motor turbo de 1.6 litros de inyección directa con una brida de 36 mm, como los Citroën C-Elysée WTCC. Con 380 CV, los pilotos contarán con suficiente potencia, sobre todo porque el peso mínimo permitido se ha reducido 25 Kg y el sistema de tracción total lleva un diferencial central que mejora la motricidad. ¿Emocionante verdad? Es normal. Esta nueva generación de World Rally Cars ha sido diseñada por la FIA y los constructores para dar al campeonato un nuevo impulso.

Tras el anuncio de Citroën de su vuelta a la categoría en 2017, el equipo galo espera desempeñar un gran papel en esta nueva etapa con el deseo de sumar más victorias y títulos a su palmarés. Las pruebas con el nuevo coche comenzaron el pasado 9 de abril en Versalles en la pequeña pista situada junto a Citroën Racing Satory donde Alexandre Bengué, el piloto de pruebas de la marca, hizo los primero kilómetros con el vehículo. El lunes siguiente el encargado de seguir con la evolución del coche fue Kris Meeke, quien al bajar mostró una amplia sonrisa.

En estas primeras pruebas, los ingenieros y los pilotos se encargaron de probar al máximo la resistencia del chasis, las suspensiones, el cambio y la carrocería en un terreno pedregoso como son las pistas de Chateau de Lastours y Fontjoncouse. Por supuesto, para ocultar lo más posible los detalles aerodinámicos, el vehículo de Citroën Racing estaba decorado con un camuflaje especial en color rojo, blanco y negro. De vuelta a Versalles, el equipo tendrá que analizar ahora los miles de datos recogidos y preparar los cambios a realizar para que todo esté a punto de cara a la próxima temporada. 

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