miércoles, 7 diciembre 2022

El cese de Mattia Binotto: ¿ha aprendido Ferrari de su historia?

Después del Gran Premio de Brasil, llegaron al papel y las redes sociales los rumores que circulaban sobre la posible destitución de su máximo responsable, Mattia Binotto. Primero, a través de Leo Turrini, periodista italiano bien relacionado con las telarañas de Ferrari, y luego, por medio de la Gazzetta dello Sport, el diario deportivo italiano considerado oficialmente como la garganta mediática en torno a la familia Agnelli. Cuando se querían enviar mensajes relacionados con Ferrari, el periódico ejercía de altavoz. De aquí que la noticia fuera recogida por la Gazzetta otorgaba una mayor verosimilitud a la historia.

Los rumores señalan que ya estaría tomada la decisión. Binotto sería sustituido por Frederic Vasseur, máximo responsable de Alfa Romeo, y con larga experiencia en la gestión deportiva de grandes equipos. Inicialmente, el departamento de comunicación de Ferrari contestaba a las consultas de los medios con el tradicional “no se comentan rumores”. Pero ante el tsunami que alcanzaba la noticia se pasó a la declaración oficial: “En relación con las especulaciones en ciertos medios sobre la posición del director del equipo Scuderia Ferrari, Mattia Binotto, Ferrari afirma que estos rumores carecen totalmente de fundamento». Extraoficialmente se hacía saber que ni siquiera Binotto habría tenido conocimiento alguno en el seno de Ferrari de cualquier comunicación de su cese. Lo que no quita que, en ocasiones, sea el interesado el último en enterarse.

Frederic Vasseur podría llegar para reemplazar a Mattia Binotto

Mattia Binotto, Carlos Sainz y Charles Leclerc. Imagen.

Hará falta tiempo para conocer si es la tormenta mediática se queda en simple marejada. De momento solo cabe especular sobre un tema que en Monza ya masticaba entre corrillo la prensa italiana. Antes del Gran Premio de Italia, John Elkann también utilizó a la Gazzeta dello Sport para lanzar su mensaje al equipo. “Hay confianza y reconocimiento en el trabajo de Binotto, pero el grupo debe madurar”, detallando a continuación algunos de los fallos del equipo durante la presente temporada. El toque de atención es evidente. Desde entonces, desde el GP de Austria, Ferrari no ha vuelto a ganar ninguna carrera.

La tormenta explotó al día siguiente del Gran Premio de Brasil. Sin duda, en la cúpula de Ferrari -léase John Elkann, su presidente- debió escocer el doblete de Mercedes. Más por voluntarismo que por realidad competitiva, Binotto había afirmado que Ferrari lucharía por ganar todas las carreras para mantener vivas las opciones de Charles Leclerc. Mientras, un equipo que no sabía por dónde coger su monoplaza a principio de año terminaba ganando carreras. Ferrari no supo o no pudo evolucionar para mantener el nivel de principio de temporada, mientras que Red Bull se disparaba en curva ascendente y el equipo alemán se ha recuperado e la recta final del campeonato. Binotto reconocía en Brasil que a Ferrari se le había terminado el presupuesto para seguir aportando evoluciones. Este año son cinco millones menos que en 2021 (135). Entonces, ¿cómo ha gestionado Binotto su capacidad económica en relación a sus rivales?

Desde el Gran Premio de Austria Ferrari no gana una carrera

Monoplaza Fórmula 1 Ferrari. Imagen movimiento.

El objetivo de Ferrari para 2022 era volver a lograr victorias y situarse en posición competitiva. Así se declaró a principio de año por Elkann, y Binotto repetía por activa y pasiva. Así ha sido. Pero la pérdida de fuelle de Ferrari ha dejado sensación agridulce y, de aquí, el cuestionamiento de Binotto. El F1-75 de las primeras carreras en poco se parecía al de la segunda parte de la temporada. En parte, por la progresión de sus rivales -las dietas de adelgazamiento del RB18 y el W13, entre otras razones. Y quién sabe, hasta qué punto el monoplaza italiano puede haber sido el más perjudicado entre los tres por la directiva técnica contra el ‘porpoising’ el famoso rebote de los monoplazas actuales. Desde la vuelta de verano, la degradación del F1-75 ha sido un lastre inesperado. Sin embargo, el equipo italiano ha perdido varias victorias por diferentes razones: la fiabilidad en Montmeló y Bakú, los errores de Leclerc (Paul Ricard, Imola) y, sobre todo, una falta de consistencia y debilidad estratégica en carrera que inundó al equipo italiano de críticas, como en Mónaco o Silverstone.

Cierto, el ingeniero de origen suizo no ha logrado afinar todos los frentes operativos, pero tampoco ha fracasado en sus objetivos. En una reciente entrevista, Sainz resumía perfectamente tanto la situación como la cultura que está imprimiendo Mattia Binotto en el equipo. “Es increíblemente difícil ejecutar (las carreras) en un equipo como Ferrari, donde hay tanta presión y tanta atención sobre nosotros, y todos quieren cambios de inmediato tan pronto como algo anda mal», acertaba a decir justo Sainz antes de que los rumores sobre Binotto explotaran mediáticamente. “Mattia ha hecho un excelente trabajo al no perder la cabeza fría en ningún momento. Hemos tenido muchos momentos difíciles, muchas críticas, y él se ha mantenido fiel a sus principios. Nadie ha sido despedido. Nos mantuvimos unidos en los momentos más difíciles y eso demuestra el progreso de nuestra cultura. Siempre está expuesto a críticas y mucha atención a todos nuestros errores”. Resultaría paradójico que el propio Binotto fuera el primer despedido en semejante contexto, cuando se busca esa estabilidad tan ajena a la cultura de Ferrari en el pasado, y que parece más común en la cultura anglosajona de las carreras.

La continuidad de Mattia Binotto está en el aire

Mattia Binotto y Charles Leclerc. Imagen.

¿Intenta la cúpula de Ferrari dar un toque de atención y acentuar la presión sobre Binotto alimentando deliberadamente estos rumores, aunque sin querer buscar su destitución? ¿O existen facciones dentro de Ferrari que no creen en el máximo responsable actual del equipo? Posiblemente, John Elkann haya hablado con Fred Vasseur, como explicaba la Gazzetta para sondear su posición. Pero el nombre del francés no deja de resultar, aunque conveniente, también sospechoso.

El manager de Charles Leclerc, Nicolás Todt, ha sido socio del propio Vasseur en el pasado. El francés ha estado vinculado con Leclerc en varios estadios de su carrera, le conoce desde el mundo del karting, y el monegasco comenzó en Fórmula 1 bajo su responsabilidad. Quizás existan en el seno de Ferrari valedores de Vasseur para, entre otros objetivos, reforzar el liderazgo de Leclerc en Ferrari, posición que no ha sido igualmente refrendada por Binotto quien, al parecer ha puesto en su sitio varias veces al monegasco. El Gran Premio de Brasil tampoco ayudaría. Binotto no consideró en ningún momento el cambio de posiciones que solicitaba el monegasco en los compases finales de la carrera. Y durante la segunda parte de la temporada, Sainz ha rivalizado directamente e incluso superado en las últimas carreras a su compañero de equipo. Puede que alguien no quiera que Mattia Binotto siga dirigiendo Ferrari.

En su historia, Ferrari se ha distinguido como el reino de la sospecha, las insidias, la tensión y las críticas, rodeado de una estresante presión mediática y una apasionada opinión pública. El futuro de Mattia Binotto será un buen yunque para confirmarlo o desmentirlo.