El contador de Volvo Trucks marca una cifra redonda en su estrategia de uso de combustibles alternativos. Desde la introducción de su tecnología de gas en 2018, la marca ha vendido 10.000 camiones propulsados por este combustible más ecológico en carreteras de todo el mundo. De hecho el año 2025 ha registrado el volumen de ventas más elevado para esta gama en los ocho años de presencia de la tecnología en el mercado.
La distribución geográfica de estas 10.000 unidades refleja cómo va creciendo el uso de combustibles alternativos en diferentes territorios. Reino Unido encabeza la lista de mercados donde más camiones con este tipo de tecnología ha comercializado la marca, seguido por Alemania, Suecia, Países Bajos, Noruega y Francia. El mapa de ventas se expande también fuera de Europa hacia nuevos territorios: por ejemplo, India y América Latina muestran un crecimiento sostenido en la incorporación de estas unidades.

Los motores de gas de Volvo se integran en las series pesadas FM, FH y FH Aero de la gama de vehículos. Estas mecánicas operan indistintamente con GNL convencional (Gas Natural Licuado) o bio-GNL, una variante no fósil derivada de residuos orgánicos que funciona como sustituto directo del GNL tradicional.
1.000 kilómetros de autonomía con un solo depósito
Con este combustible, la autonomía de estos camiones alcanza los 1.000 kilómetros con un solo depósito, lo que supone un gran valor para operaciones de distribución de larga distancia, transporte regional. La gama de camiones de Volvo Trucks se convierte en una opción muy práctica para operadores de transporte y compradores de mercancías que buscan alternativas con menor huella de carbono.
La popularización de esta tecnología depende de una red de estaciones de servicio de gas que presenta diferentes grados de desarrollo según los territorios. En Alemania, Noruega, Finlandia y Suecia, la totalidad de las estaciones de servicio ofrecen ya bio-GNL. Con ello, se consigue que los usuarios puedan alcanzar reducciones de CO₂ de hasta el 100% medido desde el origen hasta la rueda. Si a eso se suma que en algunos mercados hay incentivos fiscales y respaldo público a los combustibles renovables, el bio-GNL se establece como una alternativa económicamente competitiva.

El motor de gas de Volvo utiliza una pequeña cantidad de diésel como combustible de ignición. Cuando se emplea HVO (Aceite Vegetal Hidrogenado) para la ignición, la reducción de CO₂ puede llegar hasta el 100% en comparación con un camión diésel convencional, medido desde el origen hasta la rueda.
El biometano que alimenta estos motores se produce mediante la licuefacción de residuos orgánicos convertidos en bio-GNL. Este combustible forma parte de los tipos de energía para motores de combustión que integran la estrategia de tren motriz de Volvo Trucks para alcanzar emisiones netas cero en los tubos de escape para 2040. La tecnología de gas de Volvo deriva de su tren motriz D13, una mecánica que ofrece un rendimiento comparable al diésel mientras reduce significativamente las emisiones de CO₂.

Esta tecnología es, en palabras de Jan Hjelmgren, responsable de Gestión de Producto en Volvo Trucks, «ha descrito la tecnología de motores de gas de la marca como «una solución destacada en términos de potencia, par motor, respuesta y eficiencia de combustible». Según el responsable de la firma de vehículos pesados los clientes aprecian el rendimiento elevado, la facilidad de conducción y el confort general de estos camiones, y ha identificado un potencial considerable en esta tecnología como etapa importante en el camino hacia las cero emisiones.
Imágenes Volvo Trucks de gas
Foto: Volvo Trucks











