76 - Consejos para comprar un coche usado

76

Consejos para comprar un coche usado

06 de Abril de 1985

Además de un incipiente mercado de vehículos nuevos, nuestro país contaba con una creciente oferta de coches de segunda mano. Y Motor 16 se adentraba esta semana en el complicado mundo del V.O. para dar una serie de útiles consejos a todo aquel que quisiera comprar o vender un coche.
Descargar revista

Nuestra revista trataba sobre el mundo del automóvil usado, aconsejando el momento más oportuno para cambiar de coche, cómo vender mejor un coche usado y, sobre todo, cómo comprarlo, poniendo especial atención en verificar determinados detalles indicativos de uso. A ello se añadían cotizaciones referidas a los modelos más usuales en el mercado de entonces, un mercado que sólo llevaba cuatro años importando libremente automóviles que se añadían, junto con los recientes Opel Corsa, a los habituales Seat, Renault, Citroën, Peugeot y Ford. Igualmente aparecía un gráfico muy ilustrativo en el que se detallaba la duración de las piezas más comunes de un automóvil.
La prueba comparativa se refería a dos coches muy similares, uno juvenil y el otro más serio. Eran 'ciudadanos con maleta': las singulares versiones de dos puertas y tres volúmenes del más desenfadado Opel Corsa TR 1.3 (931.693 pesetas y 70 CV) y del más solemne Volkswagen Classic CL (936.096 pesetas y 55 CV). Ambos, descontado su carácter ya expresado, eran muy similares, pues si el Opel destacaba por su acabado, consumo (5,6 litros en carretera a 90 km/h) y alta velocidad máxima de 162 km/h, el Polo contraponía habitabilidad, frenos potentes y buenas aptitudes urbanas, y si el Corsa flaqueaba por sus frenos, su escaso equipo y sus cuarta y quinta marchas muy largas, el Polo carecía de quinta velocidad, padecía un elevado consumo en autopista (7,3 litros cada 100 km  a 120 km/h) y, también, un escaso equipo.
La prueba a fondo estaba dedicada a un vigués internacional, a un 'cóctel de pimienta', al Citroen Visa GTI fabricado en exclusiva mundial junto al estadio céltico de Balaídos, cuyo precio -bastante competitivo en relación con rivales como el R 11 Turbo o el Peugeot 205 GTI- se estimaba en torno a 1.265.000 pesetas. El Visa GTI destacaba por las prestaciones que le proporcionaba el motor de 1.580 c.c. y 105 caballos que compartía con el Peugeot 205 GTI y, también, por su comportamiento y por su caja de cambios; en cambio su dirección dura en parado, su acabado y su escaso e irregular maletero de 300 litros eran sus defectos más ostensibles.
La moto probada era 'la gran pasada', la Bimota SB-5, una especie de Ferrari de dos ruedas, ruedas para las que ningún fabricante de neumáticos homologaba sus productos, dada su potencia y sus prestaciones. Por 3.330.000 pesetas la Bimota aportaba un portentoso 4 cilindros de 1.135 c.c. que daba 118 caballos a 9.000 rpm, motor que la llevaba hasta los 265 km/h y le permitía hacer el kilómetro desde parado en 23,2 segundos.
Naturalmente su precio era un defecto, como lo era la ausencia de neumáticos homologados, pero su estética superlativa, su estabilidad y sus inigualables prestaciones forzaban el aplauso para esta moto artesanal para elitistas que, por su precio, podían comprar un BMW520 o un Opel Monza 3.0.
El comienzo del campeonato de F 1 -que ganarían Alain Prost y McLaren-, sus 30 pilotos participantes y su calendario que comenzaba el 7 de abril en Río de Janeiro y acabaría el 16 de noviembre en África del Sur eran la noticia deportiva de aquellas fechas.
Xavier Domingo se paseaba por uno de los paraísos culinarios españoles, por el Ampurdán. Después de abominar de paellas dudosas, hamburguesas y otros productos para uso turístico, se recreaba en la evocación de platos mar-montaña expresivos de la zona, como el pollo con langosta, el cerdo con calamares o el bacalao con manitas de cerdo, sin olvidar otras delicias como la butifarra dulce.


Sigue Motor16
Salon