294 - Especial Porsche

294

Especial Porsche

10 de June de 1989

Un número muy especial dedicado a los deportivos de una marca de leyenda. Todo sobre el Porsche 959, el fuera de serie más avanzado. Probamos el Porsche 944 S2 Cabrio y nos ponemos al volante del 911 Speedster.
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Motor16 era un 'especial Porsche' hace ahora 25 años, pues los Porsche tenían y tienen mucho de especial.

Así era que Motor16 empezaba poniéndose al volante del nuevo 911 Speedster, que era 'una máquina exclusiva' no sólo por su precio (10.027.929 pesetas) sino también por «su producción limitada, ya que sólo se fabricarán 2.000 unidades», las cuales experimentaron una cura de adelgazamiento y «hacen gala de un comportamiento vivo y alegre que anima a rodar a todo trapo, sea cual sea el trazado de la carretera».

 También se evocaba 'el máximo nivel' de Porsche, el 928 S 4, con los 320 caballos de su  V8 de 4.957 c.c., así como la 'vitalidad del mito', que era el 911 Carrera 4, o 'la fiera domesticada', en que se había convertido el 944 S 2, sin olvidar 'la deportividad' del 944 Turbo.

A todos ellos los presidía la majestad del 959 de Ben Heidrich, gris plata como el de S. M. el Rey, que era uno de los diez españoles que entonces conducían semejante escaparate de tecnología como era ese super 911.

El coche probado naturalmente era un Porsche, concretamente un 944 S 2 cabrio (8.933.914 pesetas y 211 CV). Este enorme 4 cilindros de 2.990 c.c. destacaba por la elasticidad de su motor, así como gracias a su buena estabilidad y a sus brillantes prestaciones (232,9 km/h de velocidad máxima, que eran 219,2 descapotado; en 14,5 segundos y 26,4 se cifraban sus tiempos para hacer los 400 m y el kilómetro desde parado). No obstante, su terminación era mejorable, sus plazas traseras exiguas y los ruidos aerodinámicos resultaban presentes en exceso.

Una serie de consejos para la compra de un Porsche usado se referían a un buen cuidado y mantenimiento por parte de su primer dueño y, como acto de pasión que era, se aconsejaba mirar más bajos y mecánica que el rutilante aspecto exterior.

Finalizaba el especial Porsche refiriéndose al espíritu Porsche que, después de una historia corta pero repleta de personalidad, de éxitos deportivos y de hallazgos tecnológicos, no dejaba de ser  un verdadero espíritu de vida, diferente a lo conocido.

Con todo, no se podían obviar otros automóviles de entonces como el nuevo Mazda 626 GT 4 WS, que era la oferta de dirección a las 4 ruedas -controladas eléctricamente en función del ángulo de giro y de la velocidad- de este tan tecnológico fabricante que era Mazda, cuyo modelo exigía un cierto aprendizaje para lograr su más eficaz conducción.

En lo deportivo cabía destacar el GP de Estados Unidos de Fórmula 1 donde el vencedor había sido el McLaren de Prost, encabezando así, coche y piloto, el campeonato mundial de constructores y de pilotos.

Aquí se corría el Rally Villa de Llanes y el triunfador era el BMW M3 de Bassas y Rodríguez, mientras en Grecia, en el Rally Acrópolis, el primer clasificado era el Lancia Delta Integrale de Biasion y Siviero 


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