Precaución, amigo conductor
DESDE 2004

Precaución, amigo conductor

Durante el verano, muchos conductores disfrutan de sus vacaciones, ya sea en familia o con amigos. Algunos emprenden viajes largos buscando la playa, ver a los seres queridos o quizás vayan a por un simple descanso. Todo esto supone más coches, más tráfico y desgraciadamente también más accidentes.

Onroad

17 de Agosto 2021 13:43

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La ONU (Organización Mundial de la Salud) ya en el 2004 indicaba que los siniestros -o mal llamados accidentes de tráfico- no son accidentales, sino que ocurren por causas podemos controlar. Que no tomemos alcohol, drogas y que mantengamos la velocidad establecida hará que reduzcamos las posibilidades del siniestro vial. Cada 23 segundos, una persona muere en el mundo por accidente de tráfico, lo que supone 1.300.000 muertos al año. Un dato quizás demasiado grande como para que no le prestemos la debida atención y precaución.

Las consecuencias de un siniestro pueden ser tremendas. En nuestro país, sus estadísticas se cuentan a través de una valoración. Es decir, una víctima por accidente de tránsito se considera aquella que ha fallecido en el mismo acto, pero también las personas que han muerto 30 días después a consecuencia del percance. Sin embargo, si una persona muere 31 días posteriores al incidente, no se atribuye a una muerte por tráfico, sino que se estima como defunción natural. Más allá de eso, hay secuelas que las estadísticas no contabilizan: personas que se quedan invalidadas de por vida, daños psicológicos como estrés postraumático o lesiones complicadas.

Y nosotros, ¿qué podemos hacer para evitar esto? Existen tres factores en los siniestros viales: el humano, la vía y el vehículo. Por ejemplo, en España, un pinchazo de rueda se considera un factor automóvil. Ahora bien, ¿por qué ha explotado ese neumático? A lo mejor no tiene un buen mantenimiento, está caducado o quizás sus flancos están desgastados y mantiene escapes de aire. Otra cosa que tenemos que tener en cuenta es que, si no nos encontramos en condiciones de conducir, no lo hagamos, porque a lo mejor estamos agotados y necesitamos descansar. De tal manera que el factor humano, aunque sea solo una de las tres causas, en muchas ocasiones es más del 97% del origen de los siniestros. El humano es el que conduce, el que tiene el error, y es el que actúa para que este fallo se reduzca o minimice.

Además, dentro de las causas directamente atribuibles al conductor, las distracciones son uno de los motivos de los accidentes mortales. Concretamente, el 30% de los siniestros son debidos a los despistes. Normalmente, hacemos mucha incidencia en factores que son muy importantes como el alcohol o las drogas, pero también debemos prestar atención a estos descuidos y evitarlos. Pueden ser ensimismamiento del pensamiento, que miremos el móvil o que cojamos una botella de agua para beber. Se trata de todos los elementos que nos distraen de la atención constante a las circunstancias que necesitamos al conducir. Estos descuidos pueden ser también las pancartas publicitarias o que perdamos la vista en un momento determinado, algo que hay que evitar para mantener nuestra atención en la calzada.

Por lo tanto, este verano, hagamos todo lo posible para llegar a nuestro destino sanos y salvos. Parando y descansando, tratando de evitar distracciones, causa de muchos percances dentro del factor humano, porque los accidentes no son accidentales, sino que son debido a causas que podemos controlar. Una vez más, volvemos a repetir aquel mensaje de la canción de los 60: ''Precaución, amigo conductor''.

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