Deseos y realidades
NUEVA ESTRATEGIA DE LA DGT

Deseos y realidades

La DGT trata de iniciar una nueva etapa en la relación con los conductores. Estaría bien que estas medidas también se acompañaran de más campañas de educación vial.

Ángel Carchenilla

Ángel Carchenilla

2 de Marzo 2015 11:23

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Esta semana es obligado destacar la nueva estrategia de la Dirección General de Tráfico -que espero sea para bien- y su naciente relación con los conductores. Según su máxima responsable, María Seguí, estamos ante una nueva etapa en la que lo más importante es demostrar que no existe ningún afán «por sancionar más». De ahí que a partir de ahora, los conocidos como radares móviles estarán obligados a ser visibles para todos los automovilistas. También es gratificante comprobar que dentro de lo que la directora denomina como gestión inteligente, la web www.dgt.es sirva para informar de los tramos en los que operan los controles.

Otra buena noticia es la homogeneización de los márgenes de tolerancia de unos radares que salvo en el País Vasco y Cataluña, serán igual en todo el territorio nacional. Saber que tenemos un margen de 7 kilómetros cuando circulamos con limitaciones de menos de 100 y de un 7 por ciento si lo hacemos por encima de ese umbral, tranquiliza a la hora de conducir. Además, los agentes sólo dedicarán un tercio de sus horas de trabajo a tareas de control y vigilancia y el resto estará destinado a la asistencia en carretera. Como la decisión tardía, pero siempre oportuna, de reforzar las medidas de vigilancia en las vías secundarias con 1.200 radares que en gran parte saldrán de las autovías y autopistas. Fueron cerca de 900 las personas que fallecieron en las carreteras convencionales en 2014. Es decir, 8 de cada 10 víctimas de la totalidad.

Pegasus sigue atento

Por otra parte y para que no se despisten, los radares fijos, los 7 helicópteros Pegasus y las patrullas de la Guardia Civil de paisano y uniforme, seguirán sancionando en las vías rápidas. Otra cuestión a tener en cuenta es que todo aquel conductor que reciba la denuncia en mano, tendrá que pasar el control de alcohol y drogas, tener la ITV en vigor y pagado el seguro.

Una medida que siendo aceptada por los conductores, lo sería mucho más si se aplicara el mismo criterio de revisión con el estado de las carreteras y la calidad de los firmes. En resumen, que ahora toca comprobar el desarrollo de unas medidas que a priori mejoran la relación de la Administración con los automovilistas. Una cosa está clara, el aumento de las víctimas en carretera en 2015, unido a que estamos en año electoral, ha sido clave para la puesta en marcha de este Plan tan esperanzador. Lástima que no se remate con más campañas de concienciación y educación vial.

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