¿Hay oportunidad para el motor?
MEDIDAS PARA LA RECUPERACION

¿Hay oportunidad para el motor?

Las medidas para la recuperación de la economía europea y la lucha de la UE por la conservación del medioambiente, pueden ser una oportunidad para renovar nuestro parque de vehículos, cambiando los contaminantes e inseguros coches de más de 12 años por otros a la última en seguridad y eficiencia.

Teófilo de Luis*

28 de Diciembre 2020 10:09

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En el Consejo Europeo celebrado recientemente y que aprobó las ayudas dispuestas por la Comisión para la recuperación de la economía europea, acordó también reforzar el compromiso de Europa con la conservación del planeta en línea con el Acuerdo de Paris para luchar contra el cambio climático. No es de extrañar esta decisión de los países europeos con un objetivo que hoy se reconoce como importante.

Este compromiso fuerte de Europa obliga a un esfuerzo enorme tanto por parte de las autoridades públicas como de los actores del sistema económico Europeo con lógicas consecuencias en cuanto a recursos económicos dispuestos para lograr el objetivo.

Por parte de los responsables públicos habrá de aplicar medidas de apoyo para la transformación energética y en algunos ámbitos, ambiciosos programas de inversión en infraestructura e investigación con fondos públicos, también limitados, que habrán de priorizarse sobre otras aplicaciones de gasto.

Los actores privados así mismo, deberán destinar, siempre que la técnica lo haga posible, recursos económicos para afrontar la transformación necesaria con el lógico impacto en su estructura de costes y la retribución de sus accionistas. Este esfuerzo de las partes implicadas desde nuestro continente, debería además de ser ejemplo para el resto de los países del mundo.

Se deben implicar los países que más contaminan

Ante el firme compromiso de la Unión Europea para luchar de forma eficaz contra el calentamiento global es necesario considerar que según diversas fuentes acreditadas los grandes focos de contaminación están en la Republica Popular China, Estados Unidos, La Unión Europea, India y Rusia lo que significa que aun cuando Europa puede liderar la lucha contra el Cambio Climático, los efectos sobre la tierra no serán apreciables si otros países no se unen con decisión. Quizá el compromiso de Europa requiera una acción política para lograr que esa intensidad de compromiso sea secundada por los países antes mencionados, pues en caso contrario el esfuerzo representará costes adicionales para la economía europea en detrimento de su objetivo de crecimiento de riqueza y generación de empleo sin que ese sacrificio repercuta en la consecución de la conservación del planeta.

En el conjunto de acciones que se desarrollan en Europa y España para trabajar en pro de frenar el cambio climático se implementan, por parte de diversas autoridades públicas ciertas medidas que afectan al ámbito de la movilidad rodada, penalizando ciertas motorizaciones, primando otras y restringiendo la circulación de cierto tipo de vehículos. Todo ello hace pensar que el transporte es fuente de contaminación de peso y esas medidas restrictivas ocupan amplios espacios en medios de comunicación, contribuyendo así a la formación de la opinión pública. Sin embargo y parece necesario señalar que según datos facilitados por el INE en 2018 el transporte como fuente de contaminación estaba precedido por cierto tipo de industria, los hogares y lo que según en la fuente citada se señalaba como suministros. Así y en relación al transporte, por un camino equivocado, se penaliza por medidas fiscales erróneas cierto tipo de motorizaciones que por evolución de la tecnología están en perfectas condiciones de cumplir de forma exigente con las variables de bajas emisiones y poca contaminación. Simultáneamente se intenta dirigir al mercado hacia alternativas de motorización de gran futuro, pero que hoy tiene limitaciones serias para satisfacer al consumidor como consecuencia de alto precio, limitada autonomía y escasos puntos de abastecimiento.

Por cuanto, y desde la óptica de la seguridad vial, los vehículos que ruedan por España tienen una antigüedad media de más de 12 años y que del total del parque mas de 2 millones circulan sin tener al día la inspección técnica obligada, podemos entender la necesidad de afrontar este problema estructural y desarrollar políticas activas potentes, continuadas y fáciles de administrar que hagan posible la sustitución de estos vehículos obsoletos por otros mas seguros y menos contaminantes tomando por referencia el índice de emisiones.

Decisiones políticas para condicionar la demanda no prosperaran si el bien en cuestión no satisface las necesidades del consumidor adaptadas a su capacidad económica.

Renovar el parque de vehículos es prioritario

La renovación del parque móvil debe producirse aprovechando por tanto los recursos actuales todos sin descartar alguno deben dirigirse a lograr el mayor número de sustituciones de vehículos viejos por unos más nuevos.

Si bien el compromiso de reducción de emisiones de gases efecto invernadero es loable y el liderazgo de Europa encomiable podría resultar necesario observar la evolución tecnológica y en función de ella acompasar los impulsos evitando así un peso mas para la economía de Europa.

En cuanto a la industria del motor, muy potente en nuestro continente y en España en las decisiones políticas que le afecten nunca se debe dejar de lado la seguridad del trafico pues las condiciones de los vehículos son determinantes en un siniestro y además son mucho mas contaminantes.

Hoy por tanto por la disponibilidad de fondos europeos para la reconstrucción económica se ofrece una gran oportunidad en el ámbito del motor en el que pendiente de la tecnología, se pueda ser agresivo para un trafico mas seguro, mas limpio y que contribuya además a dinamizar el sector económico sin olvidar el apoyo necesario a la investigación y a la formación de la mano de obra del sector.

*Teófilo de Luis es presidente de la Alianza por la Seguridad Vial.

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