Con motivo del Salón de París, Chevrolet presentará un restyling bastante intensivo de su SUV Captiva. Mejora estéticamente, aunque las mayores novedades si cabe, están bajo el capó con nuevos propulsores de gasolina y diésel, más potentes y austeros.
Exteriormente recibe una profunda remodelación, aunque afecta únicamente a su frontal, pues su zaga no varía salvo por una nueva tonalidad que reciben sus pilotos. Por su parte, en el lateral aparecen unos nuevos pasos de rueda, mientras que su frontal recibe el que será el nuevo aire de la marca con una generosa parrilla dividida en dos y unos pilotos mucho más rasgados.
El interior también rejuvenece y recibe una nueva iluminación para su salpicadero donde se ha colodado el nuevo freno de mano eléctrico. También mejora el aislamiento acústico y se puede dotar de un navegador táctil y conexión USB.
Sus mecánicas también reciben variaciones tanto en gasolina como diésel, aunque estas últimas parecen ser las más razonables. Como acceso a la gama en gasolina se encuentra el 2.4 de 171 CV con distribución variable al que le sigue un nuevo y potente V6 con 258 CV. En diésel se opta por un nuevo 2.2 VCDI con 163 y 184 CV de potencia.
El 2.4 es el único que se puede elegir con tracción delantera y total, así como con cambio automático y manual ambos de 6 relaciones. El resto se decanta por la tracción integral y cambios manuales de 6 velocidades, menos el potente V6 que es obligatoriamente automático.
Los nuevos Captiva contarán con ESP, TCS, asistente de arranque en pendientes, 6 airbag...