Y poco ha variado en 113 años de historia, pues ya el Lonher Porsche utilizaba tecnología híbrida, ya que contaba con dos motores eléctricos que se alimentaban de una batería que almacenaba la energía generada por un motor de combustión, vamos lo que ahora se conoce como vehículo de autonomía extendida, sólo que no se podía recargar en un enchufe doméstico. Porsche ha creado una réplica exácta tornillo a tornillo del Lonher Porsche, la cual pudimos ver en Ginebra.
Jakob Lohner, cansado de los vehículos del momento que hacian un ruido infernal y provocaban mucha suciedad, decidió desarrollar el vehículo ecológico del momento, según él, más al guso de la aristocrácia del momento por su menor suciedad y ruido. Para ello contó con la especial colaboración de un tal Ferdinald Alexander Porsche, que por aquellos entonces tenía 25 años de edad y acababa de licenciarse en la Escuela Técnica Imperial de Reichenberg, donde había adquirido enormes conocimientos sobre la electricidad como energía propulsora.
Ambos se pusieron manos a la obra y crearon el Lohner Porsche, un vehículo muy especial que quedo registrado como patente. Porsche colocó los motores eléctricos en cada una de las ruedas delanteras, de modo que el rotor se movía solidario con el eje, mientras que el estaror estaba fijo y unido a la suspensión. De esta manera también se ahorraban la caja de cambios, todo los engranajes que ello conllevaba, cadenas, embragues... Haciéndo un vehículo mucho más sencillo a nivel técnico, como a la hora de conducirlo, pues no habia que cambiar.
Al evitar todos estos intermediarios, la energía se dirigía directamente a las ruedas, por lo cual aprovechaba el 83% de la energía que consumía.
El Lohner Porsche se presentó al público en la Exposición Mundial de París el 4 de abril de 1900, y dos años después, a Lohner, le otorgaron la medalla Pöttinger, por ser el inventor más destacado de su tiempo.
Tras su presentación, recibió el encargo de fabricar 300 unidades, con su consiguiente enriquecimiento económico.
Cada uno de los motores del Lohner Porsche desarrollaba una potencia máxima de 7 CV y durante un tiempo limitado de 20 minutos, pues en funcionamiento normal generaban sólo 2,5 CV a 120 rpm. Éstos se alimentaban de una batería compuesta por 44 vasos, 330 Amperios/hora y 80 voltios que le proporcionaban una autonomía de 50 km. Su velocidad mínima era de 17 km/h, la de crucero 37 km/h, mientras que la máxima se fijaba en 50 km/h.
También contaba con frenos eléctricos y uno mécanico de fleje, éste colocado en el eje trasero, y con sistema de asistente de arranque en pendientes, que frenaba el vehículo cuando salíamos en una cuesta. El Lohner Porsche pesaba una tonelada y de ella, 410 kg eran atribuibles a sus baterías que ya pesaban 410 kg, y a las ruedas delanteras, cuyo peso era de 110 kg la unidad.
Y para que este invento no se perdiera, la propia Porsche ha fabricado una réplica exácta fabricada tornillo a tornillo, la cual la podemos contemplar en el Museo Porsche.