El aplastante dominio ejercido por nuestros pilotos esta temporada alcanza un valor especial cuando se desarrolla en Italia, la otra gran potencia del Mundial de Motociclismo. Y es que en Misano, a tiro de piedra del hogar de Rossi, los españoles lograron siete de los nueves puestos de podio, pues en 125 se escribió un nuevo capítulo en este ‘pseudomonopolio’ nacional –Márquez regresó a la victoria, seguido por Nico Terol y Efrén Vázquez–, en Moto2 se impuso Toni Elías por delante de Julián Simón, y en MotoGP el ídolo local tuvo que compartir escenario, pero desde el escalón más bajo del podio, con Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo.
Pedrosa había dejado claro en entrenamientos que su Honda era inalcanzable, y tras una de sus habituales salidas impecables fue tomando ventaja sobre sus perseguidores para protagonizar una nueva victoria y meter presión a Lorenzo. Este, a su vez, partía desde la segunda posición de parrilla con su Yamaha, y tras deshacerse de la Ducati de Stoner, que había arrancado bien, trató de aproximarse a Pedrosa sin éxito, arriesgando lo justo para no poner en peligro unos puntos que le consolidan al frente de la general. Lo peor llegaba al bajar de las motos, cuando los pilotos recibieron la noticia del fallecimiento del japonés Tomizawa.