A pesar de que dicen que la venganza es un plato que se sirve frío, Mark Webber no debía esperar mucho para poder demostrar a los responsables de Red Bull que él no está dispuesto a aceptar de buen grado las órdenes de equipo; ésas que le llevaron el sábado a perder el alerón de su coche para ponérselo al de su compañero Sebastian Vettel. Y eso se vio desde la salida, en la que, mano a mano, los dos pilotos de la escudería austriaca lucharon por la posición hasta que el australiano salió victorioso del duelo. De ahí a la victoria, lo de Webber fue un auténtico paseo militar que en ningún momento pudo ser puesto en duda por nadie; ni siquiera cuando el coche de seguridad salió a la pista tras el toque entre Sutil y De la Rosa. Y el mejor momento para el ganador vino tras la felicitación de su equipo por radio: 'No está mal para el segundo piloto del equipo', contestó, con sorna.
Ni sorna, ni ironía puso esta vez Fernando Alonso tras la carrera. Su salida fue pésima y eso le condicionó toda la carrera. Primero taponado por Rosberg y Kubica; después, tras el cambio de ruedas pudo 'hincarle el diente' al polaco pero saltándose una curva; luego la sanción y después, como él mismo dijo 'a divertirse' porque ya no tenía ninguna opción. Diversión es lo que parece que puede tener a partir de ahora en el resto de carreras, ya que del título mejor ni hablamos. En Silverstone se podrá quejar de que la sanción fue excesiva, pero la verdad es que el desastre comenzó donde tantas otras veces han empezado sus triunfos: en la salida.
Y mientras Alonso naufraga, su gran rival Lewis Hamilton sigue pescando en todo río revuelto donde se acerque. El domingo pescó en la dubitativa salida de Alonso ganandóle la posición al asturiano y después se aprovechó del pinchazo de Vettel para colocarse segundo, puesto que no abandonó durante toda la prueba. Esta vez no hubo polémicas ni maniobras arriesgadas y el inglés corrió con calculadora. Es líder del Mundial y parece querer seguir así hasta el final.
Y para completar el podio, volvió a aparecer Nico Rosberg -perdidos él y su equipo en las últimas carreras- para completar un sólido gran premio en el que lo ganó todo en la salida y después se limitó a defenderse de los ataques de Fernando Alonso primero y de Jenson Button después (por cierto, el actual campeón del mundo hizo la remontada de la prueba, ganando diez puestos).
Mala suerte, cómo no, para Pedro de la Rosa, embestido por Sutil cuando luchaba por entrar en los puntos. Mientras, Alguersuari, que parecía haber recobrado consistencia en esta carrera también abandonó al salirse de la pista cuando circulaba al mismo nivel que su compañero Buemi.