Se trata del nuevo arma creado por Ferrari para plantar cara en el Mundial de Fórmula 1 junto a las manos experimentadas de Fernando Alonso y Felipe Massa. Se conoce con el código interno 663 y es la interpretación de los chicos de Maranello al nuevo reglamento técnico y deportivo que se van a aplicar esta temporada. Lo más llamativo en su estética es la doble altura que presenta su frontal, realizado tambien por el requerimiento del reglamente. Ferrari ya apunta que no es agracidado estéticamente, pero sí que será un Ferrari ganador.
Respecto al F150 de la temporada pasada, los cambios estéticos más significativos recaen en su frontal, cuya bigotera cuenta con dos alturas para adecuarse al nuevo reglamento. Esta especie de escalón no ayuda a mejorar su estética, pero con que sirva para optimizar su rendimiento ya es suficiente. Con ella se consigue elevar la parte inferior de chasis tanto como sea posible con el fin de mejorar la aerodinámica.
La nueva posición de los radiadores ha influido para rediseñar los laterales del F2012, mientras que la nueva posición de los tubos de escape (se prohibe que los escapes soplen hacia el difusor trasero como ha sucedido en la temporada pasada) reconfigura la zona trasera, que ahora es más estrecha. Aquí también influye el contar con una nueva caja de cambios más compacta.
El alerón trasero es similar al utilizado en la temporada 2011 y mantiene el sistema DRS, que es accionado hidráulicamente.
En cuanto a su dinámica, la parte delantera y trasera estrenan unas barras de tracción, dirigidas a favorecer el rendimiento aerodinámico y bajar el centro de gravedad.
Brembo continúa firmando el equipo de frenos, que ha sido rediseñado. Mantiene su construcción en fibra de carbono, que ayudan a reducir el peso del conjunto, que se ha fijado en unos escasos 640 kilos incluyendo el peso del piloto, el lubricante y líquidos refrigerantes.
De esos 640 kilos, 95 pertenecen a su propulsor de 8 cilindros en V y 2.398 centímetros cúbicos. Se trata de una evolución del empleado el año pasado que se ha modificado lo preciso para mejorar su fiabilidad, pues para esta temporada los propulsores deben durar tres carreras. El mayor reto ha sido incorporarlo en el nuevo chasis y situarlo en la posición más baja posible para reducir el centro de gravedad.
Ferrari continúa apostando por el sistema de recuperación de energía, que ha sido modificado para reducir el peso, mientras que su rendimiento sigue siendo similar al de la temporada pasada.
En total más de 6.000 piezas componen el nuevo F2012, el Ferrari más avanzado jamás creado y que se convertirá en la nueva montura de Fernando Alonso y Felipe Massa, los cuales empezarán a rodar en el circuíto de Jerez a finales de mes.